El Gobierno de Santa Fe activó este martes un plan vial de gran escala al iniciar el proceso licitatorio para intervenir más de 4500 kilómetros de rutas provinciales, con una inversión que supera los $52.000 millones. La iniciativa, estructurada en seis contratos y con ejecución simultánea en distintos puntos del territorio, busca atender el deterioro de la red y sostener la circulación en corredores clave para la producción y la conectividad.
El proceso licitatorio tuvo su primer paso con la apertura de sobres técnicos en la Casa de Gobierno, en un acto encabezado por el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, junto al titular de la Dirección Provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo. Superada esta instancia, el cronograma prevé avanzar con la evaluación de las propuestas y la posterior apertura de las ofertas económicas.
El plan se ejecutará a través de 12 frentes de trabajo en simultáneo —dos por cada contrato—, lo que permitirá intervenir en paralelo en múltiples corredores. La priorización de los tramos se definió en función del nivel de deterioro y del volumen de tránsito, con foco en rutas estratégicas para la producción y la logística.
Enrico destacó la magnitud de la inversión y la necesidad de intervenir en una red vial que presenta deterioro en distintos sectores. “Sabemos que hay problemas en las rutas, pero también hay una decisión clara de invertir para repararlas”, afirmó. En esa línea, marcó diferencias con la política nacional al señalar que “mientras padecemos el abandono de Nación, la Provincia destina recursos para sostener su red vial”.
El ministro también subrayó la importancia de sostener procesos transparentes: “Con licitaciones públicas, abiertas y competitivas se pueden obtener buenos precios y ejecutar obras necesarias”. Además, aclaró que el programa no apunta a repavimentaciones integrales, sino a intervenciones específicas que permitan mejorar la durabilidad de los caminos.
Intervenciones para extender la vida útil. Desde la Dirección Provincial de Vialidad explicaron que uno de los ejes técnicos del programa es el sellado de fisuras, una metodología que permite evitar filtraciones de agua y prevenir la formación de baches. “Es una técnica de bajo costo que prolonga la vida útil del pavimento y reduce intervenciones futuras”, detalló Seghezzo.
Si el proceso avanza sin demoras, las obras podrían comenzar en un plazo de entre 60 y 90 días. El objetivo es sostener un esquema de mantenimiento continuo que evite el deterioro acelerado de la red y garantice mejores condiciones de transitabilidad.
Cómo se distribuyen las obras
Las seis licitaciones se organizan por regiones y contemplan intervenciones específicas:
- Bacheo 1: Reconquista y Vera (más de $14.000 millones).
- Bacheo 2: San Cristóbal y Tostado (casi $5.700 millones).
- Bacheo 3: Rafaela (cerca de $6.900 millones).
- Bacheo 4: San Javier y La Capital (más de $8.500 millones).
- Bacheo 5: zona de El Trébol (también por encima de $8.500 millones).
- Bacheo 6: Rosario y Venado Tuerto (más de $7.000 millones).
En total, se presentaron 12 empresas y cuatro uniones transitorias, que formularon 30 ofertas en el proceso licitatorio, lo que —según remarcaron desde el Gobierno— garantiza competencia y mejores condiciones de contratación.
Reclamo a Nación por obras frenadas
En paralelo al lanzamiento del plan vial, Enrico cuestionó al gobierno nacional por la falta de pago de certificados de obra vinculados a la ampliación de plantas potabilizadoras en la provincia. Según detalló, la deuda acumulada por los meses de noviembre a febrero ronda los 800 millones de pesos.
El funcionario explicó que las obras afectadas corresponden a proyectos comprometidos por la Nación en 2024, entre ellos las plantas de Granadero Baigorria y de la ciudad de Santa Fe. “Hoy ambas acumulan varios meses sin pagos, lo que impide a las empresas cumplir con salarios y sostener el ritmo de obra”, sostuvo.
Enrico advirtió que la falta de financiamiento impacta directamente en el empleo y la continuidad de los trabajos. “Cuando una empresa no cobra, se vuelve inviable mantener la estructura operativa”, señaló. Y fue más allá: “La Nación no está cumpliendo con los compromisos asumidos y prácticamente no tiene obras en ejecución en la provincia”.
Frente a ese escenario, el ministro defendió la política provincial en materia de infraestructura. “Santa Fe está asumiendo responsabilidades que no le corresponden, como la reparación de rutas nacionales o la reactivación de obras emblemáticas”, afirmó, y concluyó: “Acá hay una decisión clara: sostener la obra pública, pagar en tiempo y forma y garantizar empleo”.
