La crisis que atraviesa Newell’s sumó un nuevo capítulo en las últimas horas con la renuncia de Pablo Cerra a su cargo como vocal titular de la Comisión Directiva. La decisión se conoció tras la eliminación del equipo en la Copa Argentina, luego de la derrota 2-0 frente a Acassuso en Rafaela, un resultado que profundizó el malestar interno y la bronca de los hinchas.
En un extenso mensaje dirigido a los socios e hinchas, Cerra pidió disculpas por el presente futbolístico y reconoció errores de gestión, aunque desligó su salida de la actualidad deportiva. “Nadie imaginaba esta realidad”, expresó, al tiempo que sostuvo su respaldo al presidente Ignacio Boero, a quien definió como una persona “de entrega total y honestidad intachable”. Sin embargo, evitó detallar los motivos de su renuncia y los ubicó en el plano personal, lo que generó aún más interrogantes en un contexto de fuerte crisis institucional.
La salida de Cerra se suma a la reciente renuncia de Roberto Sensini como director deportivo, en medio de una seguidilla de malos resultados que incluyó la derrota en el clásico rosarino, un inicio muy flojo en el torneo y la reciente eliminación ante un rival de menor categoría. El equipo dirigido por Frank Darío Kudelka no logra encontrar regularidad ni funcionamiento, y la caída en Copa Argentina volvió a exponer problemas estructurales.
El clima ya venía cargado desde días atrás. Antes del triunfo ante Gimnasia de Mendoza en el Coloso, la dirigencia se había reunido con sectores de la oposición en un intento por descomprimir tensiones y buscar consensos frente al delicado momento. De ese encuentro participaron Boero y varios integrantes de la CD, entre ellos el propio Cerra, en una señal de preocupación compartida por el rumbo de la institución.
A todo el pueblo leproso…En primer lugar pedir disculpas por este nefasto presente futbolístico. Nadie, absolutamente nadie imaginaba esta realidad. Desde que asumimos la calamitosa situación institucional, deportivo y económica, sabíamos que la causa no sería fácil. No obstante…
— Pablo Martin Cerra (@CerraPablo) March 30, 2026
La reacción de los hinchas se movió entre bronca, desconfianza y hartazgo. La renuncia de Pablo Cerra no fue leída como un gesto de responsabilidad, sino más bien como una salida poco clara en un momento crítico.
Predomina una sensación de falta de transparencia: el hecho de no explicar los motivos reales de su salida generó enojo y alimentó sospechas sobre conflictos internos en la dirigencia. Muchos hinchas cuestionan la contradicción entre pedir disculpas por el presente futbolístico y, al mismo tiempo, desligar la renuncia de esa crisis.
Al mismo tiempo, aparece un reclamo más profundo: la mira está puesta en la conducción general del club, especialmente en la figura del presidente Ignacio Boero. Para una parte importante de los socios, la renuncia de un vocal no modifica el problema de fondo, que identifican en las decisiones deportivas y en la falta de rumbo.
En ese contexto, crece la idea de un ciclo que pierde legitimidad, con hinchas que perciben improvisación, promesas incumplidas y una gestión que no logra revertir el deterioro deportivo. La eliminación ante un rival de menor categoría terminó de consolidar ese clima: más que un resultado aislado, fue leído como otra confirmación de una crisis que parece no tener freno.
