La renovación de cañerías centenarias, redes eléctricas, desagües pluviales y sistemas cloacales marcará una nueva etapa para la infraestructura urbana de Rosario. La Municipalidad, junto al Gobierno de Santa Fe, la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y Aguas Santafesinas (ASSA), presentó este miércoles un plan de obras que fue definido como la mayor inversión en infraestructura de servicios de la historia de la ciudad.
El programa contempla intervenciones coordinadas en distintos puntos de Rosario para reemplazar redes de agua potable con más de 130 años de antigüedad, modernizar instalaciones eléctricas de media y baja tensión, ampliar el saneamiento y ejecutar nuevas obras hidráulicas destinadas a mejorar el drenaje y prevenir anegamientos. Uno de los ejes centrales será concentrar los trabajos para evitar romper una misma calle en distintas oportunidades y reducir el impacto sobre vecinos y comerciantes.
Durante la presentación, realizada en el Salón Carrasco del Palacio Municipal, el intendente Pablo Javkin sostuvo que la inversión permitirá resolver problemas estructurales que la ciudad arrastra desde hace décadas. Explicó que el recambio de las antiguas cañerías no solo disminuirá las roturas de pavimento ocasionadas por pérdidas de agua, sino que también mejorará la presión del servicio en amplios sectores de Rosario. Al mismo tiempo, reconoció que las obras implicarán molestias temporarias por la apertura de veredas y calzadas, aunque remarcó que se trata de intervenciones necesarias para garantizar infraestructura de larga duración.
La presidenta de ASSA, Renata Ghilotti, coincidió en que la antigüedad de las redes explica gran parte de los inconvenientes que hoy afectan al servicio y destacó que la renovación del sistema constituye una prioridad estratégica para la provincia. Por su parte, la titular de la EPE, Anahí Rodríguez, señaló que las inversiones permitirán fortalecer la red eléctrica, especialmente en las zonas donde históricamente se registraron mayores niveles de demanda y cortes durante el verano.
En materia eléctrica, la EPE informó que invirtió más de 42.700 millones de pesos en infraestructura durante los últimos dos años y que ahora avanza con la renovación integral de la red de baja tensión del distrito Centro. La intervención alcanzará a unos 289.000 habitantes e incluirá nuevas conexiones subterráneas, renovación de columnas y modernización de los tendidos para mejorar la estabilidad del suministro.
En paralelo, ASSA continuará con la segunda etapa del recambio de cañerías de agua potable en el casco histórico, luego de finalizar los trabajos en Lourdes y Pichincha, donde se reemplazaron nueve kilómetros de tuberías y se mejoró significativamente la presión del servicio. Además, la empresa ejecuta nuevas obras cloacales, acueductos y mejoras en plantas potabilizadoras y colectores que beneficiarán a distintos sectores de la ciudad.
El plan también contempla una fuerte inversión municipal en infraestructura subterránea. A través del Programa Solidario e Integrador de Desagües Cloacales se amplía la red de saneamiento en ocho barrios, con más de 7000 nuevas conexiones domiciliarias que elevarán la cobertura cloacal de Rosario al 97%.
A ello se suman obras hidráulicas en distintos sectores de la ciudad, entre ellas nuevos conductos pluviales, eliminación de zanjas, defensas contra inundaciones y la reconstrucción del conducto Piaggio en la zona de La Florida, una intervención considerada clave para mejorar el escurrimiento del agua y preservar la infraestructura costera.
