Luego de la dramática clasificación de Argentina a la final del Mundial, los rosarinos se juntaron en el tradicional punto de encuentro para festejar y armaron una verdadera fiesta celeste y blanca. Las principales arterias de la ciudad estuvieron colmadas de fanáticos hasta la madrugada.
Así lo expresó el edil del PRO Carlos Cardozo, tras el escape de gas en Zeballos y Pueyrredón. Presentó un pedido de informes sobre planos con cañerías.