Un taxi terminó en el corralón en la mañana de este lunes luego de un operativo especial en el que su conductor dio positivo de alcoholemia con niveles elevadísimos. El procedimiento se realizó en la zona de Pellegrini y Ovidio Lagos, luego de una denuncia anónima que ingresó a la central de reclamos municipal.
Según confirmaron desde la secretaría de Control y Convivencia municipal, el llamado al 147 advirtió que un taxista estaba conduciendo en estado de ebriedad por la zona de 3 de Febrero y Mitre. Al geolocalizarlo, comenzaron a hacer un seguimiento y decidieron montar un control repentino en inmediaciones de Pellegrini y Ovidio Lagos.
Al someterlo al procedimiento con el alcoholímetro, el test dio positivo y arrojó 2,46 gr/l de alcohol en sangre, por lo que se procedió a remitir el vehículo al corralón municipal y a retener la chapa de servicio público, además de la licencia profesional del chofer.
Carolina Labayru, secretaria de Control local, recientemente en el centro de la escena por sus denuncias por irregularidades en la Dirección General de Tránsito, donde pusieron carteles con su cara y prohibiendo su ingreso, reveló la noticia del taxista detectado en estado de ebriedad a través de su cuenta de Twitter: “Ni servicios público ni nadie tiene coronita en Rosario”.
Ahora será el Tribunal de Faltas municipal y la Secretaría de Movilidad los que deberán decidir cuál es la sanción que recaerá sobre el chofer del vehículo.
“No son comunes este tipo de positivos en personas que conducen en un servicio público y menos a estos niveles. En el relevamiento de este año hubo 9 casos, todos debajo de 1 (gramos por alcohol en sangre), entre taxistas y remiseros”, señalaron desde el área de Control.
