Con pronósticos que anticipan un segundo semestre con lluvias más frecuentes e intensas por la llegada del fenómeno climático El Niño, la Municipalidad de Rosario intensificó un plan de mantenimiento preventivo en distintos sectores de la ciudad orientado a reducir el riesgo de anegamientos y mejorar el funcionamiento del sistema de drenaje urbano.
Las tareas comenzaron a mediados de mayo y se concentran principalmente en la zona norte, donde cuadrillas municipales trabajan en la limpieza de canales, zanjones, reservorios y desagües. El objetivo es garantizar un mejor escurrimiento del agua antes del período en el que se espera un aumento de las precipitaciones.
El operativo es llevado adelante por las áreas de Servicios Urbanos y la Dirección de Higiene Urbana, dependientes de la Secretaría de Ambiente y Espacio Público, y se apoya en las proyecciones difundidas por el Servicio Meteorológico Nacional. En su último informe, el organismo señaló que las condiciones del fenómeno ENOS son compatibles con una fase cálida —El Niño— y estimó una probabilidad cercana al 100% de que esa situación se mantenga durante el trimestre julio-agosto-septiembre.
Entre las intervenciones más importantes realizadas hasta el momento se destacan los trabajos en Hostal del Sol Este, donde se rectificaron más de 2,2 kilómetros de zanjones; en barrio Tango, con tareas de mantenimiento y limpieza sobre distintos canales; en Los Pumitas, Nuevo Alberdi y barrio Olímpico, donde también se ejecutaron trabajos de limpieza y retiro de sedimentos para recuperar la capacidad de drenaje.
A esas intervenciones se suman operativos de limpieza de sumideros, bocas de tormenta, desagües y cañerías en barrios como Echesortu, Agote, Cinco Esquinas, República de la Sexta, Abasto, Hospitales, San Martín y los sectores céntricos de Rosario.
El plan preventivo también contempla el monitoreo permanente de sectores con antecedentes de anegamientos, el refuerzo del barrido urbano para evitar la acumulación de residuos que puedan obstruir los desagües, tareas de poda y escamonda del arbolado, extracción de ejemplares secos o enfermos, desmalezamiento de espacios públicos y mantenimiento de columnas de alumbrado con estructuras deterioradas para minimizar riesgos durante temporales.
Desde el municipio remarcaron que esas acciones se complementan con las tareas habituales de recolección de residuos, limpieza de contenedores, mantenimiento de bocas de tormenta y barrido estacional por la caída de hojas, un factor que suele dificultar el escurrimiento del agua durante las lluvias.
En paralelo, el Gobierno de Santa Fe puso en marcha un plan de limpieza de 14 canales troncales distribuidos en distintos departamentos del sur provincial. La primera intervención comenzó sobre el arroyo Ludueña, en el extremo norte de Rosario, en un tramo de 3,5 kilómetros que también beneficia a Ricardone, Ibarlucea, Funes y Roldán.
Según informó la Provincia, las obras buscan mejorar la capacidad del sistema hídrico, disminuir el riesgo de inundaciones en zonas urbanas y rurales, proteger caminos y banquinas y actualizar la información topográfica de los canales para optimizar su mantenimiento y planificación.
En ese contexto, las autoridades municipales recordaron la importancia de la colaboración ciudadana para evitar obstrucciones en los desagües. Entre las principales recomendaciones figuran sacar los residuos únicamente entre las 19 y las 21, utilizar correctamente los contenedores, no dejar bolsas en sus alrededores y mantenerlos cerrados luego de depositar los residuos, especialmente durante jornadas con pronóstico de lluvias.


