Una yarará grande fue encontrada este jueves en el Parque de las Colectividades y debió ser retirada por personal de la Brigada Ecológica de la Policía. El ejemplar apareció en la parte alta de la barranca, a la altura de calle Balcarce y cerca del cartel de Rosario. La presencia de la serpiente generó preocupación entre quienes disfrutaban de la tarde templada en el espacio público. Cerca de las 13, un llamado al 911 alertó sobre la situación y motivó la intervención de los agentes especializados.
Antes de iniciar la captura, los efectivos alejaron a las personas que se encontraban en el sector y establecieron una distancia de seguridad. También debieron retirar a algunos curiosos que se habían acercado para observar el operativo.
Para atrapar al ejemplar utilizaron un palo y pinzas herpetológicas, además de un recipiente plástico con tapa. La intervención se completó sin inconvenientes y la serpiente fue trasladada fuera del parque, hacia un ambiente donde no representa un peligro para la población.
La especie fue identificada como Bothrops alternatus, conocida habitualmente como yarará grande, víbora de la cruz o crucera. Se trata de una serpiente venenosa que suele evitar el contacto con las personas, aunque puede reaccionar de manera defensiva cuando se siente amenazada.
La yarará grande habita naturalmente en buena parte del litoral argentino, incluida la cuenca del río Paraná. En períodos de aumento del caudal, algunos ejemplares pueden ser transportados sobre camalotes, troncos u otros restos de vegetación flotante y llegar a sectores ribereños. El hallazgo se produjo mientras el Paraná continúa en ascenso frente a Rosario. Esta semana, la altura llegó a los 2,71 metros, un registro que el Instituto Nacional del Agua considera dentro de los parámetros normales.
Desde Prefectura Naval Argentina explicaron que el aumento responde a las lluvias registradas en Brasil y en el norte del país, pero indicaron que el proceso es gradual y descartaron una crecida repentina. El nivel de alerta en el puerto de Rosario comienza cuando el río alcanza los cinco metros.
