La llegada de visitantes por los Juegos Suramericanos elevó la ocupación hotelera por encima del 90% en Rosario y generó una mayor demanda en bares, restaurantes, transportes y otros servicios vinculados con el turismo. Durante la primera semana de competencia, Santa Fe recibió más de 560.000 turistas y excursionistas, alcanzó una ocupación promedio del 83,5% en las tres ciudades sede y registró un movimiento económico estimado en más de $56.000 millones.
- La actividad fue especialmente intensa en Rosario, donde más de nueve de cada diez plazas hoteleras estuvieron ocupadas. En la ciudad de Santa Fe el índice llegó al 81% y en Rafaela alcanzó el 77%. La estadía promedio de quienes pernoctaron fue de cuatro días y medio.
Hasta el jueves se contabilizaron, además, 1,8 millones de asistencias acumuladas a competencias, Fan Fest y demás propuestas relacionadas con los Juegos. Esa cifra no representa necesariamente la misma cantidad de visitantes individuales, ya que una persona puede concurrir a más de una actividad.
Más movimiento en hoteles y restaurantes
El incremento de la circulación tuvo un impacto directo sobre la hotelería y la gastronomía. Empresarios de ambos sectores informaron una suba de las ventas, mayor demanda de servicios y, en algunos casos, la incorporación temporal de trabajadores. El presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Rosario (Aehgar), Damián Auzunbud, señaló que el efecto de los Juegos no se limita al movimiento económico. También consideró que la competencia modificó la imagen turística de una ciudad afectada durante los últimos años por la crisis de seguridad.
“Veníamos de una situación difícil en cuanto al posicionamiento turístico de Rosario y este evento demuestra que esa etapa quedó superada”, afirmó el empresario, quien también destacó la participación del público en los estadios y espacios abiertos. Auzunbud resumió el momento del sector con una comparación: “En una época de menor poder adquisitivo, muchos sectores atraviesan vacas flacas y sentimos que estamos en Vaca Muerta: no queremos que se termine”.
Desde la gastronomía también informaron una mejora en la actividad. Nicolás Mastroberardino, propietario del restaurante Al Volo, indicó que el aumento de las ventas obligó al establecimiento a incorporar personal. Pablo Eseverry, de Picado Fino, valoró la posibilidad de presentar la oferta local ante visitantes de otras provincias y países.
Cuánto dinero podrían movilizar los Juegos
Las estimaciones económicas cambian según el alcance territorial y la metodología utilizada. La proyección oficial para las tres ciudades sede supera los 1,1 millones de turistas y excursionistas y calcula un movimiento superior a los $123.000 millones durante toda la competencia.
Para Rosario, el Observatorio Turístico proyectó más de 1.125.000 asistencias a actividades relacionadas con el evento, entre residentes y visitantes. Dentro de ese universo, unas 281.000 corresponderían a turistas y excursionistas.
La estimación difundida para los quince días de actividad en la ciudad supera los $126.000 millones. De ese total, alrededor de $12.000 millones corresponderían al alojamiento y $50.000 millones al consumo gastronómico. El resto incluye los gastos efectuados por visitantes y excursionistas en transportes, comercios y otros servicios.
El diputado provincial e integrante del Comité Organizador Joaquín Blanco presentó otro cálculo, que eleva a aproximadamente $150.000 millones el movimiento total en Rosario durante las dos semanas. El legislador aclaró que se trata de una estimación basada en el efecto directo e indirecto de la competencia sobre la economía local. Según Blanco, los Juegos también podrían generar el equivalente a 16.500 puestos de trabajo adicionales, una cifra que incluye nuevas contrataciones y la ampliación de horas laborales en empresas que ya contaban con personal.
Construcción, hotelería y gastronomía
La actividad económica relacionada con el evento comenzó antes de la apertura de las competencias. Rosario recibió una inversión cercana a los US$45 millones para obras deportivas, habitacionales y urbanas. Entre las intervenciones se encuentran el Centro Acuático Provincial, la Villa Suramericana, las mejoras realizadas en clubes y estadios, la renovación de sectores de avenida Ayacucho y otras obras de urbanización en la zona sur.
Blanco identificó a la construcción, la gastronomía y la hotelería como los tres sectores con mayor impacto. Según los cálculos presentados, cada peso aplicado a la construcción genera un movimiento estimado de $1,90 mediante proveedores y empleo directo e indirecto. En gastronomía, el efecto llegaría a $2,40 y en alojamiento, a $1,70.
El cálculo comprende tanto el gasto inicial como su circulación posterior entre proveedores, trabajadores y comercios. No implica que esas sumas regresen directamente al Estado ni que representen ganancias netas para las empresas. El gerente general del Grupo Solans, Martín Castro, destacó que parte de las inversiones permanecerá después de la competencia y sostuvo que la organización requirió coordinación entre empresas y organismos públicos.
Un movimiento que alcanza a otros sectores
La demanda no quedó limitada a los hoteles y restaurantes. El transporte, la logística, la provisión de alimentos, los servicios tecnológicos y las actividades culturales también registraron un incremento durante la primera semana. El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, señaló que los requerimientos crecen a medida que avanza la programación deportiva. También mencionó el impacto sobre la denominada economía naranja, que comprende a diseñadores, programadores, productores culturales, comunicadores y empresas vinculadas con la innovación y la tecnología.
A ese movimiento se suma la participación de más de 9000 voluntarios y de trabajadores contratados para tareas operativas, atención al público, montaje, seguridad, limpieza y logística. Con una semana de competencia todavía por delante, el balance definitivo dependerá de la cantidad de visitantes que llegue durante los últimos días y del consumo efectivo en cada ciudad. Los primeros registros, sin embargo, muestran que la convocatoria ya trasladó buena parte de su impacto desde los escenarios deportivos hacia la actividad comercial y turística.

