Un joven acusado de asesinar a un barbero en su local de barrio Larrea quedó en prisión preventiva este miércoles, tras una audiencia realizada en el Centro de Justicia Penal rosarino. Según la Fiscalía, el crimen fue cometido con alevosía: la víctima fue sorprendida de espaldas, golpeada en la cabeza con un objeto contundente y luego apuñalada 35 veces. El presunto móvil fue un conflicto sentimental.
El homicidio fue perpetrado el viernes 25 de abril por la noche, cuando Alejo Riveros se disponía a cerrar su barbería ubicada en México al 1200 bis. Su cuerpo fue hallado a la mañana siguiente por su padre. Desde un primer momento, los familiares de la víctima descartaron el robo y aseguraron que Alejo solo atendía “con turnos y a gente conocida”. La hipótesis principal es que el autor del crimen actuó “por despecho”: era el ex novio de la actual pareja del joven asesinado.
Ante la jueza Eleonora Verón, la fiscal de Homicidios Dolosos, María de los Ángeles Granato, expuso que el imputado esperó a que Riveros se diera vuelta para golpearlo con un martillo en la parte trasera del cráneo. Una vez en el suelo, lo atacó con un arma blanca. Tras el crimen, se subió a un Ford Fiesta Max y huyó.
Durante la audiencia, la fiscal detalló que el agresor utilizó primero un elemento pesado —presumiblemente un martillo— y luego asestó 35 puñaladas. Esa secuencia, junto al vínculo previo entre víctima y victimario y la imposibilidad de defensa, sustenta la calificación de homicidio agravado por alevosía.
El acusado fue identificado como Pablo Nicolás Longo, de 24 años. La víctima, Alejo Riveros, era un joven muy conocido en el barrio y en redes sociales por su trabajo como barbero. Según sus familiares, no tenía enemigos y había intentado mantenerse alejado del acusado, a quien conocía por su vínculo anterior con su pareja.
“Sabemos que este chico lo buscaba, se le aparecía en la barbería. Alejo no peleaba con nadie. Lo consideraba un conocido más”, relató su hermana ante la prensa. Su madre agregó: “Me siento devastada, pero vamos a seguir hasta que le den cadena perpetua por la maldad con la que actuó”.
La investigación cuenta con pruebas clave: imágenes de cámaras de seguridad, registros de geolocalización del teléfono del imputado y marcas de zapatillas coincidentes con las que se hallaron en la escena del crimen. El sábado pasado, Longo fue detenido en un domicilio de la zona sur, donde se secuestraron elementos de interés para la causa.
La jueza Verón dictó la prisión preventiva por el plazo de ley y no descartó que el caso se resuelva mediante un juicio por jurados, bajo el nuevo sistema que se implementa progresivamente en la provincia de Santa Fe. La pena en expectativa es prisión perpetua.
