La ofensiva contra el narcomenudeo y las organizaciones criminales dejó durante mayo una intensa actividad de la Policía de Investigaciones (PDI) en toda la provincia. El gobierno santafesino informó que durante el último mes se realizaron 498 allanamientos y requisas, con secuestros de droga, armas, dinero en efectivo, vehículos y teléfonos celulares vinculados a distintas causas judiciales. En ese marco, el flamante secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Federico Angelini, destacó el papel de la Ley de Microtráfico como una de las principales herramientas para avanzar sobre las estructuras delictivas.
Los procedimientos fueron llevados adelante en las cinco regiones de la provincia en coordinación con fiscales del Ministerio Público de la Acusación y equipos especializados de investigación criminal. De acuerdo con los datos difundidos por el Departamento de Control de Gestión, durante mayo se secuestraron 312 teléfonos celulares, 32 armas de fuego, 846 municiones y 43 vehículos utilizados o vinculados a actividades delictivas.
En materia de narcocriminalidad, los operativos permitieron incautar más de 120 kilos de marihuana, 5,4 kilos de cocaína y plantas de cannabis. Además, fueron secuestrados más de 34 millones de pesos y 285.751 dólares que, según las investigaciones en curso, tendrían relación con maniobras ilícitas. Los procedimientos alcanzaron distintos puntos de la provincia, con una fuerte presencia en las principales ciudades. En Santa Fe capital se concretaron 57 allanamientos, mientras que en Rosario se realizaron 46.
Al presentar el balance, Angelini sostuvo que detrás de cada operativo existe un trabajo previo de investigación, análisis de información y recolección de pruebas. “Estos allanamientos son la etapa final de un trabajo muy profesional que viene llevando adelante la Policía de Investigaciones en coordinación con la Fiscalía”, señaló. El funcionario remarcó que los procedimientos son el resultado de meses de tareas de inteligencia criminal destinadas a reunir evidencia suficiente para avanzar ante la Justicia.
El secretario aseguró además que cada operativo representa un golpe concreto contra las organizaciones criminales. “Cada allanamiento, cada investigación y cada golpe a las bandas contribuye a reducir su poder de fuego y a brindar más seguridad a los santafesinos”, afirmó. En ese sentido, destacó el proceso de profesionalización de la PDI y el fortalecimiento de las capacidades investigativas impulsado por la actual gestión provincial.
Angelini atribuyó buena parte de los resultados obtenidos a la implementación de la Ley de Microtráfico, una norma que permitió a la provincia asumir un rol más activo en la persecución de delitos vinculados al narcomenudeo. “La Ley de Microtráfico ha sido una de las herramientas más importantes en los resultados que estamos obteniendo en estos dos años y medio de gestión”, sostuvo.


Según explicó, la comercialización minorista de estupefacientes suele estar asociada a disputas territoriales entre organizaciones criminales que buscan ampliar sus zonas de influencia y aumentar sus ganancias. “Las bandas buscan dominar territorios para incrementar su capacidad de venta de droga y eso genera violencia. Por eso estos allanamientos representan golpes importantes contra esas organizaciones. No podemos darles ni un milímetro de margen para que se recuperen y vuelva la violencia a Rosario”, afirmó.
El funcionario también destacó el trabajo realizado dentro del sistema penitenciario para limitar la capacidad operativa de los líderes narco detenidos. Según indicó, las medidas de control implementadas en las cárceles redujeron significativamente las posibilidades de que los jefes de las organizaciones criminales continúen impartiendo órdenes desde prisión. “Hoy tienen cada vez menos margen para dirigir actividades delictivas desde las unidades penitenciarias”, señaló.
Finalmente, Angelini sostuvo que la lucha contra el crimen organizado requiere una estrategia permanente y coordinada entre las distintas áreas del Estado. “La investigación criminal, la inteligencia y la presencia territorial deben sostenerse en el tiempo. Es la única manera de evitar que las organizaciones se recompongan y de seguir recuperando la tranquilidad en los barrios de toda la provincia”, concluyó.
