La investigación por el brutal ataque ocurrido en Villa Amelia el pasado 21 de mayo dio este miércoles un paso clave con la imputación formal de Tiago Ruffinatti, de 27 años, acusado por los homicidios de Marta Ramírez, de 65 años, y Omar Ovidio Gamarra, de 70. La Fiscalía también le atribuyó el abuso sexual con acceso carnal de la mujer y la portación ilegítima del arma de fuego presuntamente utilizada durante el hecho.
La audiencia se realizó en el Centro de Justicia Penal ante el juez Aldo Bilbao Benítez. Allí, la fiscal Noelia Navone sostuvo que entre las 20.17 y las 20.56 de aquel día el acusado se dirigió a la vivienda ubicada en Larrea al 247, donde conocía a las víctimas, y desplegó una violenta secuencia que terminó con la muerte de ambos.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, Marta Ramírez fue golpeada, sometida sexualmente y luego atacada con disparos de arma de fuego. La acusación también señala que el agresor intentó prender fuego el cuerpo utilizando combustible. En el mismo episodio, Omar Gamarra recibió heridas de bala en la cabeza. Aunque fue encontrado con vida por personal del Sies y permaneció varios días internado en estado crítico, falleció el 30 de mayo como consecuencia de las lesiones sufridas.
La investigación fue desarrollada por la Brigada de Femicidios de la Policía de Investigaciones (PDI), que reunió una serie de evidencias que, según la Fiscalía, ubican a Ruffinatti en la escena del crimen. Entre ellas figuran registros de cámaras de vigilancia, testimonios de vecinos y familiares, informes médicos, pericias balísticas y elementos secuestrados durante un allanamiento realizado el 27 de mayo en una vivienda de Villa Amelia.
En ese procedimiento los investigadores incautaron una pistola calibre .22, teléfonos celulares y prendas de vestir. Un informe pericial determinó que las vainas halladas en la escena fueron disparadas por el arma secuestrada. Además, una de las prendas presentaba rastros de sangre humana, cuyo origen todavía deberá ser determinado mediante estudios complementarios.
Durante la audiencia también fueron incorporados testimonios que describieron el contexto en el que se produjo el hecho. Familiares y vecinos señalaron que las víctimas atravesaban una situación económica compleja y mencionaron la existencia de actividades vinculadas al narcomenudeo en el domicilio. Según la acusación, Ruffinatti era conocido en el lugar y mantenía una relación frecuente con las víctimas.
La fiscal Navone sostuvo que el cuadro probatorio reunido permite atribuirle la autoría de los delitos imputados y consideró que la agresión sexual sufrida por Marta Ramírez constituye un elemento central para encuadrar el caso como femicidio. La defensa pública, en cambio, rechazó la hipótesis fiscal y planteó que el crimen podría estar relacionado con conflictos derivados del contexto de microtráfico que existía en la vivienda, reclamando que se profundicen otras líneas investigativas.
Al momento de resolver, el juez Bilbao Benítez consideró que la evidencia presentada por la Fiscalía resultó consistente y destacó especialmente el aporte de las imágenes de cámaras de seguridad, el secuestro del arma, los resultados balísticos y los testimonios incorporados al expediente. Con esos elementos, ordenó la prisión preventiva de Ruffinatti por el plazo de ley mientras avanza la investigación.
La resolución también autorizó la apertura de los teléfonos celulares secuestrados y la extracción de una muestra de sangre al imputado para la realización de futuros cotejos genéticos. La causa continúa en etapa investigativa y, de confirmarse la acusación fiscal en un eventual juicio, el imputado enfrenta una expectativa de pena de prisión perpetua.

