Martín Banchero, de 55 años, fue imputado este miércoles por el femicidio de Carina Candelas, cometido el pasado 19 de agosto en la farmacia de Dorrego y Zeballos donde trabajaba la víctima. La jueza de primera instancia Carrara hizo lugar al pedido de la Fiscalía y ordenó su prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.
La fiscal Laura Riccardo, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, le atribuyó el delito de homicidio triplemente calificado por el vínculo de pareja que había mantenido con la víctima, por alevosía y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer en un contexto de violencia de género. La calificación contempla una pena de prisión perpetua. La causa podría llegar a un juicio por jurados. Por el momento, Banchero permanece internado en el Hospital Cullen de Santa Fe y deberá ser trasladado a una unidad penitenciaria una vez que reciba el alta médica.
El planteo sobre su salud mental. Durante la audiencia se abordó la situación psiquiátrica del acusado. Si bien la defensa realizó un planteo vinculado con su salud mental, dos informes preliminares señalaron que se encuentra orientado en tiempo y espacio. Esas primeras evaluaciones no resuelven de manera definitiva su estado al momento del hecho ni su capacidad para afrontar el proceso. La cuestión deberá ser analizada mediante estudios más amplios durante el avance de la investigación.
La reconstrucción del ataque. De acuerdo con la acusación, alrededor de las 9.30 del 19 de agosto Banchero condujo su automóvil Citroën hasta la farmacia situada en Dorrego y Zeballos. La Fiscalía sostuvo que llevaba un cuchillo de cocina con una hoja de aproximadamente 25 centímetros. Una vez dentro del comercio, se dirigió al sector de administración y depósito, ubicado en la parte posterior. Allí se encontraba Candelas, sentada de espaldas a la entrada mientras desayunaba en su escritorio.
Según reconstruyó Riccardo, el acusado sorprendió a la mujer y comenzó a exigirle explicaciones a los gritos por supuestas infidelidades. mientras ella intentaba calmarlo, la tomó del cabello, la arrojó al piso y la atacó con el arma blanca. Una empleada escuchó los pedidos de auxilio, llegó hasta el lugar y se abalanzó sobre Banchero para intentar detener la agresión. Pese a su intervención, Candelas sufrió múltiples heridas, principalmente en el tórax y el abdomen, que le provocaron la muerte. Tras el ataque, el acusado arrojó el cuchillo y escapó en el mismo vehículo. Minutos más tarde fue detenido por personal policial en el edificio de Colón al 2000 donde residía.
Los registros de las cámaras. Para la Fiscalía, la autoría se encuentra respaldada por las imágenes obtenidas durante la investigación. Cámaras públicas y privadas registraron el traslado del acusado hasta la farmacia, su ingreso al comercio y la posterior huida. Los registros, el arma secuestrada, los testimonios y las pericias incorporadas al expediente forman parte de las evidencias presentadas en la audiencia. La investigación continuará mientras Banchero cumple la medida cautelar dispuesta por la Justicia. El crimen de Candelas, de 56 años, desató una fuerte conmoción en Rosario y fue considerado el tercer femicidio registrado en la ciudad en apenas quince días.
