La muerte de José Luis Torres, el hombre de 40 años encontrado este miércoles por la mañana junto a las vías del ferrocarril Mitre, en la zona de Campbell y Túpac Amaru, quedó bajo investigación de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas. Los primeros indicios recogidos en el lugar pusieron en duda la hipótesis inicial de un accidente ferroviario y orientaron las actuaciones hacia un posible homicidio.
El cuerpo fue encontrado por la cuñada de la víctima, quien caminaba junto con su suegra después de dejar a los niños en la escuela. Torres se encontraba tendido a un costado de la traza, en un sector utilizado habitualmente por los vecinos como paso peatonal, aunque no cuenta con señalización oficial.
En un primer momento se consideró que el hombre podía haber sido alcanzado por alguna de las formaciones que circulan durante las primeras horas del día. Sin embargo, sus familiares y habitantes de la zona expresaron dudas sobre esa posibilidad a partir de las condiciones en las que fueron encontrados el cuerpo y sus elementos personales.
- Torres tenía una discapacidad motriz y necesitaba muletas para movilizarse. Según señalaron sus allegados, las muletas fueron encontradas intactas y apoyadas contra la pared de una vivienda cercana, una circunstancia que, para la familia, no resulta compatible con un atropellamiento ferroviario.
Vecinos de la cuadra también indicaron que durante la madrugada y las primeras horas de la mañana no escucharon gritos, golpes, ruidos inusuales ni una frenada de emergencia sobre las vías. Por ese tendido ferroviario circulan al menos dos formaciones temprano, una de ellas alrededor de las 5.30.
Lesiones y peritajes en la escena. Personal médico del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) confirmó el fallecimiento y constató que Torres presentaba lesiones. Familiares que estuvieron en el lugar mencionaron golpes en el rostro y otras partes del cuerpo, aunque la causa de la muerte todavía deberá ser determinada mediante la autopsia.
A partir de esos indicios intervino la fiscal Marisol Fabbro, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas. La funcionaria dispuso que el gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones realizara el relevamiento de la escena, tomara fotografías, levantara rastros y analizara el sector donde apareció la víctima. El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal. Allí se realizará el examen forense que deberá establecer la causa y la mecánica del fallecimiento, además de precisar si las lesiones fueron producidas antes de la muerte y si hubo participación de otra persona.
La autopsia también será determinante para confirmar o descartar definitivamente que Torres haya sido alcanzado por un tren. Hasta que se conozcan esos resultados, los investigadores mantienen abiertas las distintas líneas de trabajo, aunque el caso quedó en manos del área fiscal que interviene en homicidios.
El pedido para analizar las cámaras. Los familiares solicitaron que se revisen las imágenes de una cámara de videovigilancia colocada sobre una columna de alumbrado público. El dispositivo está orientado hacia el sector donde apareció el cuerpo y podría haber registrado movimientos durante las horas previas al hallazgo.
Allegados de Torres sostuvieron que el hombre era conocido en el barrio y aseguraron que la familia no sabía que tuviera conflictos o problemas con otras personas. Un operativo integrado por efectivos de la Policía y Gendarmería se desplegó en Campbell y Túpac Amaru para preservar la escena y permitir el trabajo de los peritos. Por el momento no se informaron detenciones ni se difundieron datos sobre posibles sospechosos.
El esclarecimiento del caso dependerá ahora de los resultados de la autopsia, el análisis de las imágenes de videovigilancia y las demás medidas ordenadas por la Fiscalía. Si se confirma que se trató de un homicidio, sería el asesinato número 59 registrado en el Departamento Rosario en lo que va de 2026.
