Fuerzas provinciales realizaron una serie de allanamientos en barrio Puente Gallego, en el extremo sur de Rosario, en el marco de una investigación por microtráfico de drogas. El operativo fue ordenado por la fiscalía y ejecutado por la Policía de Investigaciones (PDI), junto con la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) y otros grupos tácticos de la Policía de Santa Fe, dependientes del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial.
Como resultado de los procedimientos, se incautaron 47 envoltorios con cocaína, una bochita con picadura de marihuana, un arma de fuego calibre 22 con su cargador y municiones, una cartuchera con cartuchos del mismo calibre, siete teléfonos celulares, tres chips telefónicos y autopartes de un vehículo Citroën C4 con pedido de secuestro.
Durante los allanamientos, los agentes encontraron parte de la droga enterrada en un cantero que presentaba tierra removida recientemente. Además, hallaron una pistola calibre 22 escondida en el interior de un aire acondicionado.
- Fueron detenidas tres personas: María M., de 22 años; Alejandro Sebastián M. y Ariel Nicolás C., ambos de 24. Todos fueron trasladados a la sede de la PDI y quedaron a disposición de la Justicia.
La investigación comenzó a partir de múltiples denuncias anónimas recibidas por la Central 911, que alertaban sobre un posible punto de venta de drogas en la zona. En respuesta a esos reportes, el fiscal César Pierantoni, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), encomendó a la Brigada de Balaceras de la PDI el inicio de tareas encubiertas.
Los efectivos realizaron seguimientos en distintos días y horarios, solicitaron información, recolectaron registros fílmicos y lograron detectar maniobras compatibles con el comercio de estupefacientes. A partir de esta evidencia, se libraron órdenes de allanamiento en domicilios de Copacabana al 3700 y 3400, Montecarlo al 3800, Ovidio Lagos al 7400, Viña del Mar sin número y una calle paralela a Piamonte.
La causa se enmarca en el trabajo del Equipo de Microtráfico de la Fiscalía General, y responde a los lineamientos establecidos en el Plan de Persecución Penal del MPA, que prioriza la intervención sobre los eslabones locales del narcomenudeo.
