La Justicia Federal de Jujuy dictó prisión preventiva por 90 días a un joven de 19 años oriundo de Coronda, acusado de trata de personas con fines de explotación sexual agravada y tenencia de material de abuso sexual infantil. Según la investigación, engañó a tres mujeres de su misma ciudad con un falso programa de becas creado con inteligencia artificial y las filmó en secreto dentro del baño de un departamento en San Salvador de Jujuy.
El imputado, identificado como G.F.F., se presentaba como community manager de un centro de estudiantes y habría utilizado sus conocimientos informáticos para crear una red de engaño: diseñó una página web, elaboró folletos y documentos apócrifos y simuló pertenecer a un supuesto organismo llamado Centro Estudiantil Interprovincial Joven Norte, inexistente. Con ese ardid, convenció a tres jóvenes —dos de ellas menores de edad— de viajar a Jujuy para acceder a una “beca educativa”.
Durante su detención, la policía secuestró 15 videos y 68 fotografías de las víctimas, además de abundante material de pornografía infantil. La defensa pidió que el acusado fuera trasladado a Santa Fe y ofreció un inmueble y un vehículo como garantía, pero el juez Eduardo Hansen, del Juzgado Federal de Garantías N.º 1 de Jujuy, rechazó el planteo y confirmó su detención.
La investigación
El caso se inició el 23 de septiembre, cuando las tres jóvenes denunciaron el hecho en Jujuy. Según declararon, el imputado viajó con ellas en micro desde Coronda hasta la capital jujeña, con el pretexto de participar en la Fiesta Nacional de los Estudiantes. Allí, alquiló un departamento en el barrio Alto Padilla, donde se alojaron.
Mientras una de las víctimas usaba el baño, notó que un reloj de pared tenía un lente oculto. Al revisarlo, descubrió una cámara. Las tres jóvenes confrontaron al acusado, quien actuó de manera evasiva e intentó distraerlas llevándolas al evento estudiantil. Una vez allí, acudieron directamente a la policía y denunciaron el hecho.
Cuando los agentes lo escoltaban de regreso al departamento, G.F.F. arrojó la cámara por la ventanilla del patrullero, pero el dispositivo fue recuperado y utilizado como prueba. Posteriormente, se secuestraron sus dispositivos electrónicos: celulares, discos duros, pendrives, una notebook y una tablet.
Lo que revelaron los peritajes
El análisis inicial mostró que las grabaciones correspondían a un día y medio de estadía de las jóvenes en el departamento. También surgieron indicios de otras posibles víctimas que habrían sido captadas con el mismo método. Además, los peritos encontraron gran cantidad de material de abuso sexual infantil, lo que llevó a los fiscales a agravar la acusación y ordenar nuevos peritajes para determinar si el imputado también producía ese contenido.
La Fiscalía sostuvo que el caso refleja “una modalidad de captación moderna, sustentada en herramientas digitales y engaños cuidadosamente planificados”, y advirtió sobre el uso de la inteligencia artificial como medio para cometer delitos de manipulación y explotación sexual.
