La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario confirmó este miércoles la prisión preventiva domiciliaria por 90 días para el financista Fernando Whpei, acusado de participar en maniobras extorsivas junto al juez federal Marcelo Bailaque y el ex jefe de la AFIP local, Carlos Vaudagna.
La resolución fue dictada por los camaristas Aníbal Pineda, Fernando Barbará y Élida Vidal. Además de ratificar la medida de detención, el tribunal redujo el embargo dispuesto en primera instancia: pasó de 1400 a 600 millones de pesos, una cifra que coincide con el monto que, según la denuncia del agente de Bolsa Claudio Iglesias, le habrían exigido como parte de la extorsión.
En la audiencia, el juez Barbará justificó la decisión con una frase que resume el carácter del expediente: “Hay delitos para los que no hace falta poner una pistola en la cabeza, son los de guante blanco”.
La medida de prisión domiciliaria fue autorizada previamente por el juez de Garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz, en base a informes que acreditan que Whpei debe atender a su hija con discapacidad. La Fiscalía no apeló esa decisión. El financista, titular del Grupo Unión y del Museo de la Democracia, cumplirá la medida en su residencia del centro rosarino.
El expediente incluye una denuncia por coacción agravada y extorsión, y se encuentra en etapa de instrucción. Según los elementos recogidos, el juez Bailaque habría utilizado su cargo para favorecer maniobras económicas que terminaron beneficiando a Whpei, como el retiro de fondos de la intervenida Cooperativa de Estibadores Portuarios para ser depositados en mutuales vinculadas al empresario. Chats revelados en la causa incluyen referencias a la compra de “ocho celulares encriptados” entre Fernando y su hermano Guillermo Whpei, también empresario.
Pese a la gravedad de los hechos investigados, ninguno de los tres imputados transitará el proceso en una prisión común. Mientras Whpei y Bailaque cumplen arresto domiciliario, Vaudagna permanece en libertad tras firmar un acuerdo de colaboración con la Fiscalía.
