Con goles de Cauteruccio y Villalba, los de Pizzi se impusieron por 2-0 en el Gigante de Arroyito. El segundo gol fue con polémica y el árbitro Delfino fue abucheado.
Así lo indicó el arzobispo de Rosario, José Luis Mallaghan, quien celebró la masiva movilización al santuario de la localidad bonaerense. Destacó la presencia de matrimonios y jóvenes y puntualizó: “No más la guerra, no más el hombre contra el hombre. Si no, es una derrota de la humanidad”.