Rosario comenzó a recuperar el control de 807 hectáreas en las islas del Paraná que permanecían ocupadas por un empresario ganadero, después de más de dos décadas de disputas judiciales. El primer ingreso de la Municipalidad al predio abrió una etapa de relevamiento y restitución progresiva de las tierras, que serán destinadas a la conservación del humedal y a ampliar las acciones de protección de la Reserva Municipal Los Tres Cerros.
El sector forma parte del Legado Deliot, un conjunto de 1764 hectáreas donadas a la ciudad por Carlos Deliot en 1948. Está ubicado en la isla Charigüe, detrás de El Espinillo, en jurisdicción entrerriana. Su recuperación permitirá incorporar al esquema de gestión ambiental terrenos que durante años fueron utilizados para la ganadería y que cuentan con acceso terrestre desde la conexión vial Rosario-Victoria.
“Se trata de mucho más que un terreno, son 807 hectáreas en un ámbito de biodiversidad único en el humedal”, sostuvo el secretario de Gobierno, Sebastián Chale, durante una conferencia de prensa realizada este viernes en el Palacio Municipal. Para dimensionar la superficie, señaló que equivale a seis veces y media el Parque Independencia y que se incorporará a las casi mil hectáreas cuya propiedad ya estaba definitivamente resuelta.
La restitución es consecuencia del conflicto judicial con el empresario Enzo Mariani, quien ocupaba el predio e intentó obtener su propiedad mediante una demanda de usucapión. Ese planteo fue rechazado en 2021 y, después de sucesivas apelaciones, la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó el último recurso en 2024. En octubre de 2025, la Justicia de Victoria ordenó devolver las tierras a Rosario, una decisión confirmada por la Cámara Segunda de Apelaciones de Paraná en agosto de 2026.
Para instrumentar la entrega, el intendente Pablo Javkin firmó un convenio con el ocupante que establece una restitución progresiva, con plazos y obligaciones concretas. La sentencia también mantuvo las condenas económicas vinculadas con la ocupación. El acuerdo busca ordenar el cumplimiento de la resolución sin prolongar las actuaciones judiciales para definir cada etapa del procedimiento.
El ingreso al terreno permitirá evaluar las consecuencias de las intervenciones realizadas durante los años de explotación ganadera. Los equipos técnicos relevarán terraplenes que modificaron los escurrimientos naturales del humedal, además de caminos, viviendas y galpones. A partir de ese diagnóstico se determinará qué estructuras deben retirarse, dónde hacen falta tareas de remediación y qué instalaciones podrían aprovecharse para la gestión de la reserva.


La recuperación ambiental será gradual y tendrá como prioridad evitar nuevos daños sobre el ecosistema. El trabajo estará encabezado por el municipio junto con el Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario y las organizaciones de la Comisión Multisectorial Legado Deliot, con participación de Protección Civil y articulación con las provincias de Entre Ríos y Santa Fe.
Chale señaló que la nueva etapa requerirá presupuesto e infraestructura para garantizar un uso sustentable del predio. El secretario de Ambiente y Espacio Público, Luciano Marelli, destacó que se trata de un área de gran biodiversidad y sostuvo que su destino debe combinar conservación, educación ambiental e investigación científica. También se prevén actividades de ecoturismo compatibles con la preservación del Delta.
El acceso desde la conexión vial abre, además, la posibilidad de instalar una base permanente de Protección Civil. Esa alternativa será evaluada para fortalecer el monitoreo, la prevención y la respuesta ante incendios en las islas. La incorporación de las tierras también permitirá extender el trabajo del plan de manejo de Los Tres Cerros, elaborado con participación de la UNR y organizaciones ambientales y presentado ante Entre Ríos en 2024.
En representación de la Multisectorial, el ambientalista Jorge Bártoli calificó la recuperación como “un hecho sin duda histórico para el patrimonio público” y una reivindicación de la protección de los humedales. Destacó los años de trabajo de las organizaciones y del municipio y consideró que la experiencia puede constituirse en un caso testigo para otros territorios del país.

