La diputada provincial Lionella Cattalini respaldó la destitución de Gastón Salmain como juez federal de Rosario y consideró que la decisión del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados de la Nación representa “un límite necesario” frente a las conductas incompatibles con la función judicial. La legisladora reclamó una Justicia Federal que actúe con transparencia y sostuvo que los mecanismos de control deben garantizar que ningún cargo se convierta en una protección frente a las responsabilidades personales.
“Los santafesinos sabemos muy bien el daño que pueden causar los jueces federales corruptos y el costo que eso tiene para toda la sociedad. Nos merecemos una Justicia Federal que esté a la altura de sus responsabilidades, que actúe con transparencia y en la que no haya lugar para privilegios ni protección corporativa”, expresó.
Salmain fue removido este jueves por mal desempeño, al considerar el jury que había ocultado información relevante sobre su trayectoria al concursar para acceder a la magistratura. El antecedente omitido era su expulsión del Poder Judicial en 2002, vinculada con un supuesto ofrecimiento de dinero para alterar un sorteo de causas cuando trabajaba en el fuero de la Seguridad Social. La destitución puso fin a su inmunidad de arresto y permitió que el juez federal Carlos Vera Barros ordenara hacer efectiva la prisión preventiva domiciliaria con vigilancia electrónica que pesaba sobre él.
Esa medida fue dispuesta en la causa “Attila Fideicomiso SRL”, en la que el ex magistrado está acusado de haber favorecido a un fideicomiso para transferir 10 millones de dólares al exterior durante las restricciones cambiarias, a cambio de una presunta coima de 200 mil dólares. Su procesamiento había sido dictado en diciembre de 2025 y confirmado por la Cámara Federal de Rosario en marzo de este año. Además, afronta otra causa elevada a juicio oral por presuntamente utilizar su cargo para obtener información sobre la investigación penal en la que estaba imputado. La responsabilidad penal deberá resolverse en esos expedientes, separados del procedimiento que terminó con su remoción.
Para Cattalini, la destitución constituye “una señal institucional muy importante hacia la sociedad”. En ese sentido, remarcó que la independencia judicial es fundamental para la democracia, pero debe estar acompañada por mecanismos de control efectivos y por la obligación de los magistrados de responder por sus propios actos.
“Nadie está por encima de la ley. Mucho menos quienes tienen la responsabilidad de impartir justicia. Cuando existen motivos para apartar a un magistrado de su función, las instituciones deben actuar con firmeza y demostrar que los controles no son una formalidad, sino una garantía para toda la sociedad”, afirmó.
La diputada sostuvo, además, que la expectativa social es que las reglas se cumplan sin excepciones. “La destitución de Salmain debe ser una señal clara de que las conductas incompatibles con la función judicial tienen consecuencias y de que ningún cargo puede convertirse en un escudo”, concluyó.
