La Policía de Investigaciones (PDI) detuvo este martes en la zona norte de Rosario a Maximiliano Andrés Romero, hermano del presunto jefe narco Hernán “Lichi” Romero, en el marco de una causa por asociación ilícita y microtráfico que investiga el Ministerio Público de la Acusación (MPA). El acusado tenía pedido de captura activo y era buscado por su presunta participación dentro de la estructura criminal vinculada a la comercialización de estupefacientes en distintos barrios de la ciudad.
El procedimiento fue llevado adelante por personal de la División Complejas II de la PDI en inmediaciones de Razzori al 4100, en barrio Nuevo Alberdi, luego de una serie de tareas de inteligencia y seguimiento realizadas sobre el sospechoso. Según indicaron fuentes de la investigación, Romero fue localizado mientras circulaba a bordo de un Fiat Uno y, al advertir la presencia policial, intentó escapar.
La persecución se extendió durante unas 20 cuadras por distintas calles del sector norte hasta que finalmente los agentes lograron interceptarlo frente a una vivienda de la zona. Durante la huida, los investigadores señalaron que el sospechoso arrojó desde el vehículo dos teléfonos celulares y una ganzúa metálica, elementos que luego fueron secuestrados por el personal policial.
Además de la detención, los efectivos incautaron el automóvil en el que se movilizaba Romero, dinero en efectivo, los celulares descartados durante la fuga y otros elementos considerados de interés para la causa. Del operativo también participaron brigadas operativas de la PDI.
De acuerdo con la investigación judicial, Maximiliano Romero estaría vinculado a la organización liderada por su hermano Hernán “Lichi” Romero, señalado como uno de los referentes narco de la zona norte rosarina. La banda es investigada por maniobras de comercialización de drogas en sectores como Nuevo Alberdi, barrio Municipal y Zona Cero.
La causa comenzó en septiembre de 2025 a partir de intervenciones telefónicas ordenadas por la Justicia y derivó en múltiples allanamientos realizados en Rosario, donde se secuestraron armas de fuego, estupefacientes y distintos elementos utilizados por la organización. En el avance de la pesquisa también fueron detenidas otras personas vinculadas al grupo criminal.
La investigación está a cargo de los fiscales Ignacio Hueso y Brenda De Biassi, integrantes de las unidades de Violencia Altamente Lesiva y Microtráfico del MPA, quienes continúan trabajando para determinar el grado de participación de cada uno de los implicados dentro de la estructura investigada.


