El gobernador santafesino Maximiliano Pullaro volvió a reclamar públicamente la baja de la edad de imputabilidad y un endurecimiento de las herramientas judiciales tras la nueva detención de Darían Maximiliano G., el adolescente señalado como autor material del asesinato del playero Bruno Bussanich durante la escalada de violencia que golpeó a Rosario en marzo de 2024.
El mandatario provincial utilizó sus redes sociales para respaldar el mensaje difundido previamente por el gobierno santafesino y remarcar que la Provincia “no puede retroceder” en materia de seguridad. Sus declaraciones llegaron luego de que el joven de 17 años fuera nuevamente imputado, esta vez por una causa vinculada a portación compartida de arma de fuego tras un operativo policial realizado en la zona noroeste de Rosario.
“El Gobierno de Santa Fe viene haciendo un gran esfuerzo para cuidar a los santafesinos. Rosario está recuperando la paz y los espacios públicos, pero no podemos retroceder o ser blandos con quienes matan o están con armas en la calle preparados para hacer daño”, expresó Pullaro.
En el mismo mensaje, el gobernador insistió con la necesidad de avanzar en modificaciones al régimen penal juvenil y sostuvo que el actual marco legal resulta insuficiente frente al nivel de violencia que enfrentan las fuerzas de seguridad y la Justicia.
“Fuimos claros en la necesidad de bajar la edad de imputabilidad, porque sabemos con lo que nos enfrentamos y tenemos que ser claros en defender medidas que vayan en esa dirección”, afirmó.
Además, defendió el accionar de la Provincia en torno al caso y apuntó a las limitaciones legales vigentes. “En este caso el Gobierno hizo todo lo que la ley obligaba, incluso más, pero la Policía lo detiene una y otra vez y no es suficiente. La Justicia necesita más herramientas para que no recupere rápidamente la libertad”, agregó.
Desde la cuenta oficial del gobierno provincial también reforzaron esa postura política y vincularon el episodio con los proyectos impulsados por la administración santafesina en materia de seguridad pública. “Con el gobernador Pullaro fuimos al Congreso a apoyar la baja de punibilidad. No es momento de ablandarnos”, señaló el ministro de Seguridad y Justicia, Pablo Cococcioni.
El caso que volvió a poner el tema en debate se originó durante la madrugada del domingo 17 de mayo, cuando personal policial acudió a la zona de Colastiné y Bloomberg, en el noroeste rosarino, tras reportes por detonaciones de arma de fuego.
Según la información oficial, los agentes identificaron a tres jóvenes cerca de las vías férreas y secuestraron una pistola Bersa calibre .380 con un cargador colocado, una bala en recámara y otro cargador adicional con municiones. En el procedimiento fueron aprehendidos Laureano Ángel R., de 20 años; Sergio Leonel F., de 17; y Darían Maximiliano G., también de 17 años.
Posteriormente, la Fiscalía imputó al adolescente por el delito de “portación compartida de arma de fuego”. La situación generó fuerte repercusión debido a que Darían G. había sido identificado por la Justicia como el autor material del homicidio de Bruno Bussanich, el playero asesinado en marzo de 2024 en el marco de la serie de ataques contra trabajadores que conmocionó a Rosario.
Al momento de aquel crimen, el joven tenía 15 años y era inimputable según la legislación penal juvenil vigente. Por esa razón, quedó bajo la órbita de la Justicia de menores e ingresó a un programa de protección de testigos. Además, también había sido mencionado en la investigación por los asesinatos de dos taxistas ocurridos en esos mismos días.
La causa por el homicidio de Bussanich fue encabezada por los fiscales Adrián Spelta y Patricio Saldutti, quienes sostuvieron que el crimen había sido ordenado desde la cárcel de Coronda por internos que mantenían comunicación mediante videollamadas con personas en libertad y con el adolescente que ejecutó el ataque.
La investigación avanzó a partir de la declaración de un testigo de identidad reservada, cuyo relato permitió reconstruir la logística de los homicidios e identificar a distintos involucrados en la organización de los ataques que paralizaron la ciudad durante varios días.
