La muerte de Hugo Dante Grasso, histórico propietario del bar Pago del Sur, generó conmoción en la zona sur de Rosario y abrió una investigación judicial que, con el correr de las horas, comenzó a alejarse de la hipótesis inicial de un suicidio. El hombre, de 61 años, fue encontrado sin vida este lunes por la tarde en el dormitorio de su vivienda de Bonpland al 800, con una herida de arma de fuego en el abdomen. Por disposición de la fiscal Paula Barros, su hijo de 34 años quedó momentáneamente demorado mientras avanzan las pericias y el análisis de distintas evidencias recolectadas en la escena.
El operativo policial comenzó luego de un llamado al 911 que alertaba sobre un presunto suicidio. Al llegar al domicilio, agentes encontraron el cuerpo de Grasso sobre la cama. Según declaró su hijo Ramiro, él se encontraba en el living cuando escuchó un estruendo y, al ingresar a la habitación, encontró a su padre herido.
Sin embargo, los primeros relevamientos realizados por personal de la Policía de Investigaciones (PDI) y el gabinete criminalístico dejaron interrogantes abiertos. Fuentes vinculadas a la causa indicaron que algunos elementos hallados en el interior de la vivienda no resultaban compatibles con la versión inicial aportada a los investigadores. Entre otras cuestiones, los peritos sospechan que pudo haberse producido alguna alteración en la escena después de la muerte.
En ese marco, la fiscal Barros ordenó la aprehensión preventiva del hijo de la víctima y dispuso una serie de medidas probatorias para esclarecer lo ocurrido. Una de las pericias clave es el dermotest practicado al hombre de 34 años, cuyo resultado permitirá determinar si manipuló recientemente un arma de fuego.
Durante la inspección realizada en la vivienda también fue secuestrado un revólver calibre 32. Según trascendió, el arma estaba guardada dentro de un mueble cuando los agentes ingresaron al dormitorio, una circunstancia que profundizó las dudas de los investigadores debido a que no se encontraba al alcance inmediato del fallecido.
La causa quedó a cargo de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva del Ministerio Público de la Acusación, que trabaja sobre distintas hipótesis y aguarda los resultados de pericias balísticas, testimonios y análisis forenses para determinar la mecánica del hecho.
Mientras tanto, el abogado defensor de Ramiro Grasso, Alejandro Gómez del Toro, rechazó cualquier sospecha sobre su cliente y cuestionó las versiones que comenzaron a circular tras la demora. “No hace falta ni defenderlo porque es totalmente inocente”, sostuvo ante la prensa. El letrado aseguró además que muchas de las interpretaciones difundidas en torno al caso “no son así”.
La noticia impactó de lleno en la zona de San Martín y Uriburu, donde Pago del Sur se convirtió desde principios de los años 90 en una referencia clásica de la noche rosarina. Este martes, mientras continuaban los trabajos de la PDI en la vivienda ubicada a pocos metros del local gastronómico, el bar permanecía cerrado y en sus persianas habían colocado un cartel de duelo por la muerte de Huguito, como era conocido entre vecinos y clientes habituales.
Durante la mañana, un segundo operativo policial volvió a desplegarse sobre Bonpland al 800. Agentes de la PDI ingresaron nuevamente al domicilio para profundizar el relevamiento de pruebas y reconstruir los movimientos previos al fallecimiento del comerciante. La cuadra permaneció parcialmente custodiada mientras avanzaban las tareas investigativas.
