El intendente rosarino Pablo Javkin encabezó este lunes la apertura del 147° Consejo Federal de la Cámara Argentina de la Construcción, que se desarrolla en el Centro de Eventos y Convenciones Puerto Norte con la participación de más de 120 delegados de todo el país. La actividad reunió a referentes del sector privado y autoridades en un contexto atravesado por el debate sobre el rol de la obra pública, la inversión en infraestructura y el escenario económico nacional.
Javkin estuvo acompañado por el secretario de Obras Públicas municipal, Eduardo Bressan, y fue recibido por el presidente de Camarco, Gustavo Weiss, junto al titular de la delegación Rosario, Mariano Schor. En ese marco, el intendente valoró que el encuentro se realice en la ciudad y lo vinculó con una etapa que definió como de recuperación, tras los momentos críticos que atravesó Rosario en materia de seguridad.
En su discurso, el jefe del Palacio de los Leones sostuvo que la ciudad “está en el mejor momento para recibir inversiones” y aseguró que el cambio de escenario se explica por el trabajo articulado entre los distintos niveles del Estado. Recordó que tiempo atrás Rosario atravesaba una situación marcada por ataques de organizaciones criminales que afectaban la vida cotidiana, y contrastó ese contexto con el presente, en el que —según planteó— se consolidan condiciones más favorables para la actividad económica, el desarrollo urbano y el uso del espacio público.
Uno de los ejes centrales de su exposición fue el volumen de inversión en infraestructura previsto para 2026. Javkin afirmó que entre Provincia y Municipio se destinarán 247 mil millones de pesos a obra pública y aseguró que se trata del plan “más importante de los últimos 50 años”. Como ejemplo concreto, destacó el salto en la pavimentación definitiva: de un récord histórico de 120 cuadras a 730 en ejecución durante este año.
El intendente vinculó ese nivel de obras con una política de administración basada en la austeridad y el orden fiscal. “Cuidamos mucho el mango”, afirmó, y agregó que la transparencia es una condición central de la gestión. En ese sentido, remarcó que la eficiencia en el uso de los recursos públicos permite ampliar la capacidad de inversión y acelerar proyectos estratégicos para la ciudad.

En paralelo, destacó medidas orientadas a incentivar la actividad de la construcción. Señaló que el municipio derogó 42 tasas de un total de 80 vigentes, entre ellas 12 vinculadas directamente al sector, y aseguró que también se avanzó en la eliminación de trabas administrativas que demoraban la aprobación de obras. Además, anticipó nuevas medidas para agilizar procesos vinculados a los aportes de colegios profesionales, que —según indicó— suelen generar demoras en la ejecución de proyectos.
Otro de los puntos abordados fue el impacto de los cambios demográficos en la planificación urbana. Javkin advirtió que Rosario enfrenta un proceso acelerado de envejecimiento poblacional y planteó la necesidad de adaptar la infraestructura, el hábitat y la movilidad a esa realidad. Según detalló, la proporción de personas mayores de 65 años pasará del 15% en 2022 al 23% en 2035 y alcanzará el 30% en 2040, lo que implicará redefinir prioridades en el diseño de la ciudad.
En clave más amplia, el intendente planteó que Argentina debe discutir un modelo de desarrollo basado en la inversión en infraestructura y en el fortalecimiento de las ciudades como espacios donde se genera riqueza. “Hay que cuidar los recursos públicos e invertir en obra pública”, sostuvo, y remarcó la necesidad de acompañar los cambios globales en materia productiva y urbana.
Sobre el final, Javkin apuntó al esquema de financiamiento nacional y cuestionó la distribución de los recursos provenientes de los impuestos a los combustibles. Señaló que una parte significativa de la carga tributaria que pagan los usuarios no retorna a las ciudades en forma de obras o servicios, y planteó que esos fondos deberían destinarse a vivienda, infraestructura vial y ferroviaria, y subsidios al transporte.
En ese marco, advirtió que el incremento de la recaudación por estos tributos en el último tiempo no se tradujo en mayor inversión. “No vuelve un peso a la ciudad”, afirmó, y sostuvo que la falta de financiamiento en infraestructura impacta directamente en la capacidad de crecimiento. “El problema no está en el gasto, sino en el ingreso”, concluyó, al insistir en que sin inversión sostenida es difícil sostener el desarrollo económico.
