El gobierno santafesino avanzará esta semana con un planteo formal ante el Ministerio de Economía de la Nación Argentina para modificar un esquema normativo que, según la provincia, desalienta el agregado de valor en la cadena del trigo y limita el desarrollo exportador.
La iniciativa será presentada por el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, a través de una nota dirigida al secretario de Coordinación de la Producción, Pablo Lavigne. El documento llevará también la firma de los ministros de Córdoba, Sergio Busso, y de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, en el marco de una postura consensuada por la Región Centro.
El eje del reclamo apunta a diferenciar el denominado trigo pan segregado —acondicionado bajo estrictos parámetros de calidad, trazabilidad y homogeneidad— del trigo commodity tradicional. Según el gobierno santafesino, el actual régimen no reconoce esa distinción y termina castigando a quienes apuestan por mercados específicos que demandan estándares superiores.
“Argentina y Santa Fe tienen condiciones técnicas para replicar modelos como el de Canadá, donde el trigo diferenciado es un pilar estratégico en la generación de divisas. Sin embargo, hoy el marco normativo lo desincentiva”, señalaron desde la cartera productiva.
El caso testigo de Molino Matilde
Como ejemplo concreto del impacto de la normativa vigente, la Provincia expuso la situación de Molino Matilde SA., una firma santafesina que exporta bajo estándares internacionales y que enfrenta dificultades vinculadas a los plazos de liquidación de divisas.
Según detallaron, la operatoria en contenedores —con aduana en planta y logística de identidad preservada— no se ajusta a los tiempos exigidos por la regulación actual. Esto retrasa el recupero del IVA de exportación y afecta el capital de trabajo, reduciendo recursos que podrían destinarse a inversión en tecnología y generación de empleo. Desde la empresa advirtieron que el problema no es meramente administrativo, sino que impacta directamente en la competitividad y en la posibilidad de ampliar mercados externos.
Más valor agregado y más divisas
La propuesta cuenta con respaldo técnico de la Mesa Nacional del Trigo y de la Bolsa de Comercio de Rosario, entidades que estiman que el trigo de especialidad podría generar entre un 15% y un 20% más de divisas por tonelada en comparación con el grano genérico.
El esquema planteado busca impulsar la industrialización en origen y promover exportaciones con mayor contenido de trabajo y diferenciación, reduciendo la dependencia de ventas primarias. Para la provincia, se trata de una estrategia clave para fortalecer el arraigo productivo, mejorar la competitividad y aumentar el ingreso de divisas.
Puccini remarcó que el objetivo es “corregir distorsiones que afectan a quienes invierten y generan empleo en el interior productivo”, y sostuvo que la Región Centro mantiene una postura unificada para defender una matriz exportadora con mayor valor agregado.
La presentación formal se concretará este miércoles en Buenos Aires, en un movimiento que busca abrir una discusión técnica con Nación sobre el futuro de la cadena triguera y su potencial industrial.
