A casi tres meses del doble crimen de Andrés “Pillín” Bracamonte, líder de la barra brava de Rosario Central, y su compañero Daniel “Rana” Attardo, perpetrado en las inmediaciones del Gigante de Arroyito, el fiscal Alejandro Ferlazzo fue apartado de la investigación. La decisión fue tomada por el fiscal regional Matías Merlo, quien indicó que se trataba de una redistribución interna de tareas, dado el alto volumen de trabajo que enfrentaba Ferlazzo y algunas diferencias en el enfoque de ciertos aspectos del caso.
Ferlazzo, quien estaba de turno el 9 de noviembre cuando ocurrieron los asesinatos, fue reemplazado por los fiscales Georgina Pairola y Luis Schiappa Pietra, quienes continúan con la investigación. Según fuentes oficiales de la Fiscalía, se desmintieron las versiones que indicaban que Ferlazzo no compartía información con sus colegas, aclarando que la decisión respondía únicamente a la reorganización interna del grupo de trabajo.

El asesinato de Bracamonte y Attardo. El crimen de los dos barras de Central ocurrió poco después del partido frente a San Lorenzo. Fueron acribillados mientras estaban dentro de una pick up, estacionada en la esquina de Avellaneda y Reconquista, en medio de una gran cantidad de testigos. Aunque los fiscales lograron identificar a algunas personas relacionadas con encubrimiento, aún no hay imputados por el crimen en sí.
Rumores y teorías sobre el crimen. Inmediatamente después del asesinato, comenzaron a circular rumores sobre la posible participación de la banda Los Menores. Sin embargo, la detención de Lisandro “Limón” Contreras, un supuesto miembro de dicha banda, no aportó nuevas evidencias que vinculen a este grupo con el homicidio.
El cuerpo de “Pillín”. Uno de los aspectos más polémicos de la investigación fue el destino de los restos de Bracamonte. Inicialmente, la Fiscalía solicitó la preservación del cuerpo para continuar con la investigación, y aunque la autopsia se realizó sin demora, el informe final requería más tiempo. A pesar de que no se solicitó oficialmente la inhumación del cuerpo, la demanda de una supuesta hija de “Pillín” llevó a la Justicia a decidir su conservación en un cementerio de Rosario.
El conflicto sobre la filiación de “Pillín” Bracamonte generó otros frentes legales, ya que, tras su muerte, su última pareja fue imputada por lavado de activos. Además, el hijo de la víctima se encuentra bajo investigación.
El juicio de filiación de Bracamonte se desencadenó tras su asesinato y sigue siendo una cuestión legal pendiente, especialmente debido a la falta de pruebas claras sobre los herederos del líder barrabrava. Según un funcionario judicial, se están llevando a cabo pruebas de ADN para determinar la relación de los familiares más cercanos con el fallecido, lo que podría esclarecer la situación hereditaria.
