A once años de la primera movilización que dio origen al movimiento Ni Una Menos, miles de personas volvieron a ocupar este miércoles las calles de Rosario para reclamar el fin de la violencia de género y exigir políticas públicas de prevención, asistencia y acompañamiento a víctimas. La convocatoria estuvo atravesada por el reciente femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada asesinada en Córdoba tras permanecer desaparecida durante una semana.
La jornada comenzó con una concentración en la Plaza 25 de Mayo, donde desde temprano funcionaron puestos de organizaciones sociales y una feria de la economía popular. Pasadas las 16, las columnas iniciaron la movilización por calle Santa Fe rumbo a Plaza San Martín, donde se realizó el acto central y la lectura de un documento consensuado por la Asamblea Lesbotransfeminista Rosario.
La consigna de este año fue “Libres y con vida nos queremos”. Desde las organizaciones convocantes señalaron que el reclamo mantiene plena vigencia frente al aumento de situaciones de violencia, las desapariciones de mujeres y adolescentes y el recorte de programas estatales vinculados a género y diversidad. También cuestionaron las demoras judiciales y las dificultades que enfrentan víctimas y familiares para acceder a respuestas institucionales.
A medida que avanzó la marcha, el municipio desplegó un operativo especial de tránsito con cortes dinámicos y desvíos preventivos para garantizar la circulación y la seguridad de los participantes. La movilización recorrió el centro de la ciudad por la principal arteria del microcentro hasta desembocar en la plaza ubicada frente a la sede de la Gobernación.
El caso de Agostina Vega ocupó un lugar central durante la jornada. Su asesinato generó una fuerte conmoción en todo el país y reavivó los reclamos de justicia a pocos días de una nueva edición del 3J. En ese marco, las organizaciones remarcaron que no se trata de hechos aislados y reclamaron medidas concretas para prevenir nuevas violencias.
La fecha tiene una carga simbólica especial. El movimiento Ni Una Menos nació el 3 de junio de 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, la adolescente de 14 años asesinada en Rufino, un crimen que provocó una reacción social masiva y marcó un punto de inflexión en la discusión pública sobre la violencia de género en Argentina.
Según datos difundidos por el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven, entre el 1 de enero y el 24 de mayo de este año se registraron 99 víctimas letales de violencia de género en el país. Desde aquella primera movilización de 2015, el registro contabiliza más de 3400 femicidios. En simultáneo con las actividades realizadas en Rosario, también se desarrollaron marchas y concentraciones en distintas ciudades del país para renovar un reclamo que, once años después, continúa vigente.


