El intendente Pablo Javkin presentó este jueves la tercera etapa del plan de simplificación administrativa “Rosario simple y ágil”, una política que apunta a reducir costos, eliminar burocracia y facilitar la actividad económica en la ciudad. El anuncio se realizó en el edificio de la ex Aduana, donde el jefe municipal confirmó la derogación y modificación de nuevas tasas, en el marco de una reestructuración más amplia del esquema tributario local.
De acuerdo a los datos oficiales, en los últimos dos años la Municipalidad eliminó el 66% de las tasas existentes —59 sobre un total de 86—, en su mayoría vinculadas a trámites de bajo impacto recaudatorio pero con alta carga administrativa. “El problema no era solo cuánto había que pagar, sino el tiempo que se perdía en hacerlo”, sostuvo Javkin, al poner el foco en el costo operativo que implicaban estos procesos para vecinos, profesionales y empresas.
El rediseño del sistema busca avanzar hacia una estructura más simple y racional, con menos instancias presenciales y mayor digitalización. En ese sentido, el municipio profundiza la implementación del perfil digital, con el objetivo de que la totalidad de los trámites pueda resolverse de manera online. “El sistema antes estaba muy fragmentado; hoy lo estamos unificando. Lo presencial pasa a ser digital y el papel desaparece”, resumió el intendente.
En esta nueva etapa, el Ejecutivo local eliminó una serie de tasas y derechos vinculados a permisos, certificaciones y actuaciones administrativas. Entre ellos, se destacan los cargos por instalación de elementos publicitarios en la vía pública —como toldos, mesas y sillas—; la solicitud de duplicado de obleas de revisión técnica; distintos derechos de cementerios; tasas asociadas a kioscos y puestos de revistas; certificados de deuda para escrituras; convenios de pago en sede administrativa o judicial; y costos vinculados a productos catastrales, planos y cartografía.
También se suprimen tributos que impactaban sobre actividades específicas, como la desinfección de baños químicos, la fiscalización de ferias, las altas y bajas de choferes de taxis o los permisos para bailes familiares, entre otros. Según plantearon desde el municipio, se trata de conceptos que generaban más burocracia que recaudación.
Uno de los anuncios centrales estuvo dirigido al sector de la construcción. El municipio dejará de actuar como agente de retención de aportes a colegios profesionales en obras particulares, lo que implica la eliminación de certificaciones de aportes preliminares y definitivos. “Es un vínculo entre privados en el que el Estado no tiene que intervenir”, sostuvo Javkin, quien definió la medida como una aplicación directa de la ordenanza de autonomía municipal.
La decisión apunta a reducir tiempos administrativos en una actividad considerada clave para la economía local. “La construcción es una de las industrias que más empleo genera en la ciudad y todos estamos tratando de empujarla. También tiene que ver con la oferta de vivienda, que hoy es uno de los principales problemas”, argumentó.
En la misma línea, el intendente recordó que el municipio ya había eliminado el requisito de factibilidad previa de servicios —como energía eléctrica o agua— para iniciar obras. A partir de ese cambio, los proyectos pueden comenzar mientras se gestionan esas autorizaciones, que se exigen recién al momento de la habilitación final.
El paquete de medidas se inscribe en un contexto de caída de la recaudación, en el que el Ejecutivo local busca redirigir recursos hacia la obra pública. En ese sentido, Javkin adelantó que en los próximos quince días se licitarán todos los proyectos anunciados por la gestión, con el objetivo de completar ese proceso entre fines de abril y los primeros días de mayo.
En paralelo, el municipio ratificó la continuidad del plan de austeridad, que incluye restricciones en el gasto, control del ausentismo y límites a la incorporación de personal. Según datos oficiales, el ausentismo por enfermedades o accidentes laborales se redujo un 36% en el último año. Además, se dispuso congelar la planta municipal: solo se cubrirán vacantes por jubilaciones, fallecimientos o retiros.
Como parte de la reorganización interna, el Ejecutivo avanza en la redistribución de personal hacia áreas consideradas estratégicas, como las tareas de control. En ese marco, se realizaron concursos internos para reforzar equipos, en un contexto en el que la digitalización redujo la carga de trabajo en oficinas presenciales, como los distritos municipales.
Por último, el intendente destacó mejoras en el recupero de recursos dentro del sistema de salud pública local. A partir de un mayor control administrativo, el municipio incrementó la facturación a obras sociales de pacientes con cobertura que se atienden en efectores públicos. Durante el último año, ese mecanismo permitió recuperar más de 5.000 millones de pesos, lo que representa un incremento del 100% respecto del período anterior.
Tasas que se eliminan
- Tasa por permiso de instalación de elementos publicitarios: toldos, mesas y sillas en la vía pública ($22.600).
- Tasa por solicitud de duplicado de oblea de la revisión técnica ($4.250).
- Derechos de cementerios: servicio de traslado + Depósito de ataúd con cadáveres, caja con restos reducidos, cenizas.
- Derechos de ocupación del dominio público para kioscos y revistas “de avenidas y bulevares” ($29.380 p/año) y de “peatonales” ($352.560 p/año).
- Tasas Actuación Administrativa (Catastro y Topografía): Constancia de mayor área; Productos informáticos catastrales personalizados; Productos cartográficos formato papel; Imágenes digitales de planos de mensura certificada.
- Tasa por la formalización de cada convenio de pago en vía administrativa y en vía judicial.
- Tasa por certificado único de deuda para escrituras traslativas de dominio.
- Tasa por cada ejemplar de plano de la ciudad de Rosario.
