La restauración integral del Monumento Nacional a la Bandera llegó a su fin y tendrá su acto inaugural el próximo miércoles 17 de junio. La actividad será encabezada por el gobernador Maximiliano Pullaro y marcará la reapertura formal de uno de los espacios más emblemáticos del país, luego de una intervención que la Provincia decidió concluir tras la paralización de los trabajos por parte del gobierno nacional.
La inauguración coincidirá con el inicio de las jornadas de Promesa de Lealtad a la Bandera, que reunirán a miles de estudiantes santafesinos en Rosario. Además de la habilitación de las obras de puesta en valor, quedará en funcionamiento de manera permanente la Fuente de las Proas y, durante la tarde, se realizará el encendido de la nueva iluminación ornamental del complejo.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, destacó que la administración provincial asumió la responsabilidad de finalizar una obra que arrastraba años de demoras. “Luego de más de una década de interrupciones y anuncios inconclusos, la Provincia decidió hacerse cargo de los trabajos pendientes y de la deuda existente con la empresa contratista”, señaló. En ese sentido, remarcó que “el gobierno santafesino estuvo a la altura de la importancia histórica que tiene este monumento para todos los argentinos y particularmente para los rosarinos”.
Para completar la intervención, la Provincia destinó más de 4000 millones de pesos. El monto incluyó el pago de una deuda superior a los 1450 millones de pesos con la empresa encargada de los trabajos y una inversión adicional cercana a los 2600 millones para ejecutar las tareas pendientes.
Las obras abarcaron distintos sectores del conjunto monumental. Entre los trabajos más relevantes se destacan la restauración de la Sala de las Banderas, donde se reacondicionaron vitrinas, se reemplazaron vidrios y estructuras, se repararon cielorrasos y se realizaron tareas de pintura. También fueron recuperados la llama votiva y numerosos elementos de bronce que forman parte del patrimonio histórico del lugar.
Otro de los puntos centrales de la intervención fue la recuperación del mirador y la finalización del ascensor, cuya ejecución había quedado inconclusa tras la interrupción de las obras. Además, se restauraron estructuras metálicas y se mejoraron las condiciones de accesibilidad para los visitantes.
En la Fuente de las Proas se realizaron trabajos de impermeabilización, renovación de cañerías, incorporación de un nuevo sistema de bombeo y colocación de luminarias. La obra sumó además una rampa para personas con discapacidad, reforzando la accesibilidad de uno de los sectores más representativos del complejo. La puesta en valor incluyó también la renovación de instalaciones eléctricas, sanitarias y termomecánicas, completando una intervención integral destinada a preservar uno de los principales símbolos patrios del país y el emblema más reconocido de Rosario.
