La Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad explicó los fundamentos técnicos que determinaron la demolición de la ex Estación Sorrento del ferrocarril, llevada adelante este lunes en base a las condiciones actuales de su estructura edilicia. El inmueble se encontraba en un avanzado estado de deterioro que empeoró en los últimos seis meses agravando potenciales riesgos, por lo que vecinos y vecinas de la zona pidieron en distintas instancias que se proceda a demolerlo, más aún cuando -según advirtieron en varias ocasiones- el lugar se había convertido en refugio de personas que cometían ilícitos.
“La demolición no se define de un día al otro, hubo inspecciones, visitas, estudios de la situación, reuniones con vecinos, es un tema que ya se venía trabajando, pero en los últimos meses la estructura empeoró y el derrumbe era inminente”, explicaron desde Obras Públicas luego de las críticas que surgieron por la demolición.
Para el arquitecto Pablo Mercado, integrante de “Basta de demoliciones” y “Rosario secreta” la decisión es “una frustración”, porque mientras se conservan galpones de 1902 al lado del río, cerca del centro, “se tira abajo una construcción anterior en el noroeste, como si los barrios no tuvieran historia”.
En esa línea, las críticas hicieron hincapié en que el edificio no tenía un tamaño desmedido como para repararlo, pero “nunca hubo voluntad política de preservarlo”. “Esta ciudad le da la espalda al patrimonio ferroviarios sin darse cuenta de que esa es la historia sobre la que creció Rosario. A pocas cuadras de allí, también en Sorrento, estaba el Hipódromo de Alberdi, precursor del actual que se abrió luego en el Parque Independencia, pero además esa casa fue testigo y huella de la historia de la ciudad y la historia del Partido Radical”, añadieron.
- Los proyectos que giraron en el Concejo desde hace años no prosperaron para darle utilidad al espacio y este lunes se tiró abajo por completo.
En la línea de tiempo que condujo a la determinación, desde el municipio referenciaron que en octubre de 2021 personal técnico de Obras Particulares definió que “la construcción se encontraba en un total estado de abandono, ya se había derrumbado parte del techo, con caída de tirantes y tejas, y también se había caído parte de las paredes”.
Aquel informe especificó que el inmueble ubicado en el mismo predio que la Plaza Cabo Principal Álvarez, en avenida de Enlace entre Sorrento y Canning, representaba un alto riesgo para el alto flujo de personas que circulan por la zona, y favorecía la acumulación de toneladas de basura.
Bajo la premisa de resguardar la vida tanto de las personas que ingresaban a la construcción como de niños y niñas que podrían utilizar la plaza, en diciembre de 2021 especialistas en estructuras de la Secretaría de Planeamiento recorrieron el lugar. Este informe constató que el edificio se encontraba en estado de abandono, el alero exterior de la cubierta liviana se encontraba en condición de inestabilidad con riesgo de derrumbe, y que el lugar estaba intrusado.
Durante esta inspección se acercó un grupo de vecinos, que luego formalizó el pedido, quienes manifestaron que ya habían planteado en diversas ocasiones al municipio la demolición, debido al riesgo que representaba.
“Esta inspección detectó que la cubierta estaba en estado de deterioro, con una gran cantidad de tejas sueltas en condiciones inestables, además la estructura del alero en ruinas, y con riesgo de caída”, insistieron desde el área a cargo de la demolición. De aquella requisa técnica, se dio urgente aviso a Defensa Civil para dar una respuesta a las personas en situación de calle que se refugiaban allí y se pidió formalmente “que se tomen las medidas necesarias a fin de demoler la cubierta”.
En diciembre vecinos y vecinas de barrio Sarmiento se dirigieron al municipio a fin de solicitar “la urgente demolición de la estructura” por el peligro que constituía dado su mal estado. Entre las causas de la nota firmada por alto número de residentes del sector se destacaba el peligro de derrumbe, la usurpación del inmueble, la utilización del espacio como basural, y la inseguridad que generaba ya que se había convertido en refugio de personas que cometían ilícitos contra transeúntes.
De esa manera, los vecinos también solicitaron, posterior a la demolición, la reconversión del espacio, que será integrado por el municipio a la plaza circundante.
Por último, en abril de este año, personal técnico y especializado de la Dirección de Defensa Civil realizó una nueva inspección. En esa visita, se observó y manifestó que la situación estructural, de techos, pisos, paredes, presentaba un deterioro que se había agravado desde el mes de febrero a la actualidad.
“Las condiciones edilicias y estructurales se encontraban en deterioro” y el riesgo de derrumbe “era inminente”, precisaron. A partir de este último informe e inspección, se procedió consecuentemente en resguardo de las condiciones de seguridad urbana.



Ante el Concejo
En una presentación ingresada al Concejo Municipal en junio de 2021, vecinos y vecinas de barrio Sarmiento también habían planteado sus inquietudes al respecto ante el cuerpo legislativo local, a través de una nota en la que consignaban el siguiente cuadro de situación:
• “Peligro de derrumbe. Edificación y estructura inestable abandonada, en estado de ruinas vandalizada en reiteradas oportunidades por ajenos al barrio”.
• “Usurpación del espacio. Personas sin hogar están durmiendo en ese lugar, pudiendo ser peligroso para su integridad física”.
• “Utilización del espacio como basurero. Personas ajenas al barrio desechan sus residuos dentro y fuera del edificio, provocando además del cúmulo de basura, olor putrefacto ya insoportable para los vecinos aledaños”.
• “Inseguridad. Se esconden en el edificio para atacar a las transeúntes y robarle”.
En dicha presentación reclamaron el “urgente” tratamiento del tema “por el peligro que constituye para propios y ajenos el estado calamitoso del edificio” localizado entre las calles Cabo Álvarez, Siria y Darragueira. “No podemos seguir esperando a que la ex Estación Sorrento se termine de derrumbar por sí sola y provocar daños irreparables”, argumentaron.
La Estación Sorrento fue inaugurada en 1888 por los capitales franceses de Ferrocarril de Santa Fe y prestó servicio de carga hasta 1930. El ramal conectaba a Rosario y a Santa Fe, pasando por esta estación, la Terminal de Ómnibus y Empalme Graneros. Hasta hace poco tiempo se sostenían como restos la entrada, cuatro habitaciones con marcos de roble, algunas baldosas rojas y azulejos y tirantes con unas pocas tejas marsellanas con el sello de fábrica: Sacoman.

