El histórico paredón del Cementerio El Salvador que da a avenida Pellegrini comenzó a transformarse en una gran galería a cielo abierto. Allí avanza “Proyecto Cielo”, la primera intervención mural colectiva realizada en la necrópolis municipal, una propuesta que reúne a ocho artistas rosarinos y que forma parte de las celebraciones por los 170 años de uno de los espacios patrimoniales más emblemáticos de la ciudad.
La iniciativa busca resignificar uno de los frentes urbanos más visibles del cementerio, recuperar el espacio público y generar un nuevo punto de interés cultural para Rosario. A través del arte urbano, el proyecto propone acercar el patrimonio histórico del lugar a quienes transitan diariamente por la zona y tender un puente entre el cementerio y la ciudad, incorporándolo a los recorridos culturales y turísticos.
La obra se desarrolla sobre el paredón ubicado entre Suipacha y Ovidio Lagos, donde cada artista interviene un módulo dentro de una composición general. El resultado final estará integrado por 24 paneles de cinco metros de ancho por 5,60 metros de alto que, unidos, conformarán una pieza de gran escala con una identidad visual compartida.
Los muralistas convocados son Anne Gabillot, Guille Pasquet, Julio Menna, Leo Serial, Leonardo García, Lucía MF, Máximo Notarángelo y Vualá. Aunque cada uno mantiene su lenguaje artístico, todos trabajan bajo una misma propuesta cromática inspirada en el cielo, la naturaleza y las flores, elementos que dialogan con la historia del lugar y buscan transmitir una mirada vinculada tanto a la memoria como a la vida.
“Veía las paredes blancas del cementerio y pensaba que se podían pintar como proyecto colectivo”, recordó Anne Gabillot, una de las impulsoras de la iniciativa, al explicar que la idea comenzó a gestarse hace varios años mientras transitaba por avenida Pellegrini. La artista señaló que la temática elegida intenta conectar con el significado simbólico del cementerio sin recurrir a imágenes tradicionales. “El mural destacará el cielo, la naturaleza y las flores que se ofrecen a los muertos, pero que también son un símbolo de vida”, expresó.
Por su parte, Guille Pasquet consideró que la intervención permitirá descubrir un espacio muchas veces desconocido para gran parte de los rosarinos. “Hay mucha gente que no conoce el cementerio; es un lugar hermoso, con un gran patrimonio y mucha historia, donde hay visitas guiadas y que ahora lo estamos sacando un poco a la calle”, afirmó.
La muralista también explicó que uno de los mayores desafíos fue lograr una identidad común entre artistas con estilos muy diferentes. “La paleta de colores sirve para unificar nuestros estilos, que son muy variados. De lejos se ve como un gran mural colectivo, pero cuando uno se acerca puede distinguir el estilo de cada uno de nosotros”, destacó.
Julio Menna, otro de los integrantes del proyecto, puso el acento en el proceso creativo compartido. Según explicó, el grupo buscó generar una obra única sin perder la identidad de cada participante. “Hicimos una fusión entre los estilos y la obra de cada uno”, sostuvo. Además, señaló que el mural pone en valor la riqueza arquitectónica y escultórica del cementerio. “El mural tiene una escala muy imponente para revitalizar este espacio que es muy bello. Creo que le cambiará mucho el sentido a este lugar, convirtiéndolo en un sitio nuevo, a metros del parque. Va a quedar un trabajo muy hermoso y llamativo”, aseguró.


Recuperación integral del entorno. La intervención artística estuvo precedida por una serie de obras de recuperación del sector. Personal municipal realizó tareas de limpieza profunda, reparación del paredón, reacondicionamiento de la superficie y pintura de base para recibir el mural. Los trabajos también incluyeron la renovación de la iluminación de la fachada y del perímetro del cementerio, tareas de poda y escamonda del arbolado y distintas acciones de puesta en valor dentro del predio, con el objetivo de mejorar tanto la seguridad como la experiencia de quienes visitan el lugar. Para la realización de “Proyecto Cielo” también colaboran empresas que aportaron materiales y herramientas para el desarrollo de la obra.
Arte al espacio público. La iniciativa integra un programa impulsado por las secretarías de Ambiente y Espacio Público y de Cultura y Educación para intervenir distintos sectores de Rosario mediante obras de gran formato realizadas por artistas locales. En ese marco ya fueron inauguradas tres intervenciones sobre los puentes de Circunvalación. En Juan B. Justo, Julio Menna y María Victoria Rodríguez realizaron “Yaguareté”; en Rivarola, Dimas y Estefanía Moreno pintaron “Hoja Expandida”; mientras que en el puente de España, Juan Grandi y Flor Guerrero desarrollaron “Piel Urbana Argentina”. Cada obra fue concebida para representar la identidad y las características de los barrios donde se emplaza.
Un patrimonio histórico de la ciudad. Inaugurado el 7 de julio de 1856, el Cementerio El Salvador fue construido durante la expansión demográfica de Rosario y constituye uno de los principales patrimonios históricos, arquitectónicos y culturales de la ciudad. Inspirado en los grandes cementerios monumentales europeos del siglo XIX, ocupa cinco hectáreas y alberga más de 50.000 sepulturas entre jardines, esculturas, panteones y construcciones de alto valor artístico.
Además de su función funeraria, el predio es considerado un verdadero museo a cielo abierto. Entre sus calles conviven obras de mármol, hierro y piedra realizadas por destacados artistas y arquitectos, junto con monumentos que conservan parte de la memoria colectiva rosarina.
En El Salvador descansan figuras centrales de la historia local y nacional, entre ellas Lisandro de la Torre, Ovidio Lagos, Ángel Guido, Enzo Bordabehere, Gabriel Carrasco, José Arijón y Melitón de Ibarlucea, además de integrantes de familias que marcaron el desarrollo económico, político y cultural de Rosario.
El cementerio también ofrece recorridos guiados por circuitos temáticos como el Paseo de los Ilustres, Memorabilia, No me olvides y el Paseo de la Memoria, que permiten conocer la historia de la ciudad a través de su patrimonio funerario. Con “Proyecto Cielo”, ese recorrido comienza ahora incluso antes de cruzar el ingreso principal, convirtiendo uno de sus muros exteriores en una nueva obra de arte abierta a toda la comunidad.


