Con el objetivo de reforzar la seguridad en el río durante la temporada de verano, desde el próximo fin de semana se implementarán controles de alcoholemia no sólo en los muelles, sino también a las embarcaciones que circulen por el Paraná. Los operativos estarán a cargo de Prefectura Naval, que incorporará un alcoholímetro especialmente destinado a fiscalizar a navegantes en movimiento.
La medida se pondrá en marcha tras la firma de un convenio entre la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) y Prefectura, que se realizará este jueves. El acuerdo contempla la entrega en comodato del dispositivo a los agentes que llevarán adelante las tareas de control.
La iniciativa fue gestionada por la concejala Anahí Schibelbein, impulsora del proyecto. “Es necesario seguir incrementando las acciones preventivas, no sólo para quienes conducen embarcaciones, sino para todas las personas que disfrutan del río”, señaló la edila radical, quien agregó: “Los alcoholímetros en los muelles vienen funcionando con regularidad; sumar controles en navegación es un paso más para cuidar el Paraná”.
Los controles de alcohol forman parte de un esquema más amplio de trabajo que se sostiene desde hace años para ordenar y garantizar la seguridad náutica. Incluye la delimitación de zonas de navegación, la capacitación de navegantes y tripulantes, y campañas de difusión sobre los riesgos asociados al consumo de alcohol al momento de conducir una embarcación.
La Prefectura Naval establece, a través de la disposición N° 9/2011, que los conductores tienen prohibido ingerir alcohol. Sin embargo, se admiten límites máximos: hasta 500 mg por litro de sangre para quienes estén a cargo de embarcaciones a motor y 200 mg para motos de agua y similares. La normativa también obliga a todos los conductores de embarcaciones deportivas a someterse a las pruebas de alcoholemia.
Multas y sanciones. No superar los controles puede derivar en fuertes sanciones económicas y administrativas. Las multas se calculan en unidades fijas —hoy cada una equivalente a 221 pesos— y van de 100 a 20.000 unidades, es decir, entre $22.100 y $4.420.000.
Según la gravedad de la infracción, también puede aplicarse el retiro del carné de timonel, en forma temporal o definitiva. A su vez, la negativa a realizar la prueba de alcoholemia constituye una falta en sí misma y habilita a presumir que el conductor infringió la prohibición del consumo de alcohol.
