El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, anunció este miércoles por la tarde una mejora integral en los salarios de la Policía provincial y del Servicio Penitenciario, una decisión que desactivó la protesta que desde la semana pasada se desarrollaba frente a la Jefatura en Rosario y también en la ciudad de Santa Fe. Tras la conferencia oficial, los efectivos retomaron sus tareas habituales desde las 18.
El mandatario confirmó que ningún integrante de la fuerza —incluido el personal técnico-administrativo y quienes cumplen funciones en el 911— percibirá menos de $1.350.000 desde febrero. Además, explicó que, con la incorporación de la garantía de canasta básica y la actualización de la tarjeta alimentaria, ningún policía en funciones operativas cobrará menos de $1.525.682. En caso de desempeñarse en tareas de calle en ciudades como Rosario, Santa Fe, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria o Santo Tomé, se sumará un plus de $500.000, elevando el ingreso a $1.938.835.
Pullaro detalló que si ese suboficial además conduce un móvil policial, su salario ascenderá a $2.188.835 mensuales. Para el personal del Comando Radioeléctrico, el Cuerpo de Guardia de Infantería y otras áreas con adicionales específicos, los haberes llegarán a $2.084.000 sin conducción y a $2.334.535 en caso de manejar patrulleros. Los suplementos, indicó, estarán estratificados en tres niveles según la peligrosidad de la tarea y la conflictividad de cada jurisdicción.
Durante la conferencia realizada en Rosario, el gobernador remarcó que el objetivo fue brindar “certeza absoluta” al personal policial y penitenciario. Reconoció que el reclamo fue “justo y genuino” y sostuvo que el diálogo nunca se interrumpió. También señaló que los aumentos alcanzarán al personal retirado, en reconocimiento a su trayectoria en la fuerza.
En paralelo, el Ejecutivo provincial anunció medidas complementarias vinculadas al bienestar policial. Entre ellas, la ampliación de frecuencias de transporte para agentes del norte que prestan servicio en Rosario, la mejora en los llamados “fines de ruta” hacia Casilda, Constitución y Cañada de Gómez, y la habilitación de espacios de pernocte para quienes deban permanecer en la ciudad tras extensas jornadas laborales. Asimismo, se reforzó el gabinete psicológico de la Dirección de Bienestar Policial —que actualmente atiende a más de 500 efectivos— y se duplicó el monto de la tarjeta alimentaria, que pasó de $84.000 a $168.000.
El gobernador enmarcó la decisión en el contexto económico nacional, al advertir que la situación impacta en trabajadores públicos y privados, pero aseguró que la Provincia realizó el “máximo esfuerzo posible” para recomponer ingresos por encima de la inflación y reconocer el trabajo de quienes integran las fuerzas de seguridad. Finalmente, sostuvo que, tras atender las demandas planteadas, no existían razones para que continúen las movilizaciones frente a la Unidad Regional II.
