Las altas temperaturas de febrero ponen en jaque al sistema eléctrico nacional, que, según advierte el gobierno santafesino, está al borde del colapso por la falta de inversiones. Este lunes, con el termómetro rozando los 40°C, varias provincias sufrieron cortes de luz, y la preocupación aumenta. En la ciudad de Rosario hubo barrios enteros afectados durante la tarde-noche de este lunes ardiente.
“La situación es crítica porque se vienen jornadas de calor extremo y el sistema interconectado nacional no está preparado”, alertó Verónica Geese, secretaria de Energía de Santa Fe. Si bien aún no se alcanzó un récord de consumo, los problemas ya se hicieron sentir.
La tensión entre Nación y las provincias crece en torno a la responsabilidad por los eventuales apagones. Mientras el gobierno nacional señala a las distribuidoras y administraciones locales, desde Santa Fe sostienen que el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) está colapsado por la falta de inversiones en transporte y generación de energía. “Hace más de diez años que no se realizan obras y en este último año tampoco se avanzó en nada”, remarcó Geese.
Cortes programados y un sistema al límite
Ante la fragilidad del sistema, las autoridades energéticas temen que se implementen cortes programados para evitar fallas mayores. “Pueden desconectarse zonas específicas para evitar un colapso en el AMBA, pero nadie lo reconocerá públicamente”, advirtió un especialista del sector.
Este lunes, varias localidades del norte de Santa Fe quedaron sin suministro eléctrico por lo que la EPE atribuyó a una “falla en el sistema de alta tensión”. Sin embargo, en los grupos de funcionarios de energía de distintas provincias, el temor crece: ¿qué región será la próxima en sufrir apagones?
Suben las tarifas: el impacto del recorte de subsidios
Mientras se multiplica la incertidumbre sobre el suministro eléctrico, el gobierno nacional oficializó un recorte en los subsidios a la luz que afectará al 70% de los usuarios de la EPE en Santa Fe.
A partir de febrero, la reducción de subsidios será del 65% para hogares de ingresos bajos (N2) y del 50% para ingresos medios (N3), lo que se traducirá en aumentos significativos en las facturas. Por ejemplo, un consumo de 450 MWh, típico de una familia tipo, pasará a costar alrededor de $35.000 por mes.
“Se debería dialogar más con Nación sobre la quita de subsidios”, advirtió Geese, mientras el bolsillo de los santafesinos se prepara para enfrentar el impacto de los aumentos en medio de un verano de calor extremo y riesgo de cortes de luz.
