Uno de los dos policías del violento operativo en el centro, que se comportó de una forma absolutamente desmedida para reducir a un repartidor que estaba mal estacionado en Mitre al 900 y tuvo un entredicho con los inspectores de tránsito será pasado a disponibilidad por la conducción de la fuerza porque en el examen de narcolemia posterior al operativo se comprobó que tenía cocaína en sangre.
La información la hizo pública este miércoles al mediodía, en Radio 2, el periodista Agustín Lago. Fuentes de la policía explicaron que el pase a disponibilidad del efectivo se produciría en forma inmediata por esta situación y no por la propia evaluación del operativo de este martes, pues eso aún está bajo análisis.
Al detectarse la presencia de cocaína en sangre, inmediatamente se decidió el pase a disponibilidad mientras continúa el sumario administrativo. El otro efectivo que participó no presentaba rastros de haber consumido drogas.
El agente separado de sus funciones es uno de los dos que este martes a la tarde, ante el llamado de los agentes de la Dirección de Tránsito municipal, acudió a Mitre al 900 y agredieron salvajemente, al punto que prácticamente estrangularon a un repartidor que estaba mal estacionado, una cuestión que debería resolverse con la aplicación de una multa.
La palabra del repartidor
“Mantuve una discusión sin agredir a los inspectores de Tránsito, y eso derivó en un brutal y desmedido ataque por parte de la Policía”. Ricardo, el repartidor que se vio involucrado en una violenta refriega con policías en Mitre al 900, utilizó esas palabras al brindar su versión de los hechos ocurridos.
Admitió que había cometido una infracción, pero aclaró que esa contravención por la cual también discutió con empleados de la Dirección de Tránsito, después derivó en un incidente cuyas imágenes se difundieron como reguero de pólvora en las redes sociales y portales de noticias.
El saldo final de toda la situación: Ricardo permaneció detenido varias horas en la seccional 2ª y ahora deberá enfrentar una causa judicial por amenazas a los empleados municipales y por resistencia a la autoridad por la pelea con los policías.
En declaraciones al programa “El primero de la mañana” de LT8, Ricardo contó que trabaja como repartidor de mercaderías en distintos locales del centro y que el incidente se desencadenó por haber estacionado su automóvil en Mitre al 900, un lugar donde está prohibido por ordenanza municipal. Ricardo contó que había dejado su auto ahí “quince minutos” y que cuando regresó se encontró con los inspectores de Tránsito.
“Tuve una discusión con personal de Tránsito. Después de unos minutos de estar discutiendo, llamaron a la Policía y los efectivos, a mi juicio sin necesidad de exigirme nada porque no había pasado de una infracción de tránsito, me piden el documento. Yo les pregunté por qué me exigían el DNI si no había cometido ningún delito, ni estaba armado y ante esa respuesta mía, dos policías se abalanzaron y me tiraron contra una puerta. Me estrangularon, y en un momento perdí el conocimiento”, contó.
“Me encontré tirado contra el piso boca abajo, todo ensangrentado y esposado. Digo que perdí el conocimiento porque no podía respirar. Tenía los dos brazos sostenidos por detrás y otro policía me estaba ahorcando al punto de que no me pasaba el aire. Por eso, en un momento sentí que me desvanecí. No sé cuánto tiempo pasó, pero cuando reaccioné me encontré boca abajo, esposado y ensangrentado”, recordó Ricardo.
El distribuidor contó que de Mitre al 900 fue trasladado hasta la seccional 2ª donde estuvo hasta casi las 23: “Me abrieron una causa judicial por amenazas y por resistencia a la autoridad. Las amenazas supuestamente fueron a los empleados de Tránsito. En la 2ª me informaron que la gente de Tránsito declaró que yo les dije que los iba a matar, lo cual es falso y ridículo. Jamás amenazaría de muerte a alguien”.
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