La expectativa se disipó en el camino. Aerolíneas Argentinas canceló los vuelos entre Rosario y Miami que habían sido anunciados especialmente para el Mundial 2026 y que debían comenzar a operar el próximo 8 de junio. La decisión también alcanza a Córdoba y Tucumán, otras dos ciudades del interior incluidas en el esquema especial diseñado por la compañía para reforzar la conectividad hacia Estados Unidos durante la Copa del Mundo.
De esta manera, los pasajeros rosarinos y de la región que ya habían comprado sus pasajes deberán esperar definiciones sobre la reprogramación de sus viajes y, en la mayoría de los casos, sumar un tramo adicional desde Buenos Aires para llegar a Estados Unidos. La ruta Rosario-Miami había sido presentada como una de las apuestas más fuertes de Aerolíneas Argentinas para captar la demanda mundialista del interior del país. El servicio contemplaba tres frecuencias semanales —martes, viernes y domingos— con una escala técnica en Punta Cana y destino final en el estado de Florida, uno de los principales puntos de ingreso de turistas y fanáticos hacia el Mundial que comenzará el 12 de junio en Estados Unidos, México y Canadá.
Sin embargo, el vuelo nunca llegó a despegar. Según indicaron fuentes vinculadas al Aeropuerto Internacional Rosario (AIR), la compañía tomó primero la decisión de cancelar la operación desde Córdoba y luego extendió la medida a Rosario y Tucumán. En las últimas horas, además, los vuelos fueron retirados de los canales de venta oficiales y Miami dejó de aparecer como destino disponible desde el AIR.
“La demanda no fue la esperada”, reconocieron desde agencias de turismo rosarinas, donde admiten que la comercialización de los paquetes y pasajes estuvo lejos de alcanzar los niveles necesarios para sostener una operación de estas características.
Aunque desde el sector turístico remarcaron que se trataba de una ruta estacional y vinculada exclusivamente al Mundial, también señalaron que el proyecto aparecía como una oportunidad estratégica para fortalecer la conectividad internacional del aeropuerto rosarino y captar viajeros del interior del país que habitualmente deben trasladarse hasta Ezeiza.
La ecuación económica terminó inclinando la balanza. A la baja ocupación prevista se sumó el fuerte incremento en el precio internacional del combustible de aviación, impulsado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. En ese contexto, sostener vuelos de casi 13 horas con escalas y un nivel de ocupación inferior al proyectado pasó a ser inviable para la empresa.
La cancelación se conoció el mismo día en que Aerolíneas Argentinas presentó oficialmente “el avión más argentino del mundo”, un Airbus A330-200 ploteado con el diseño de la camiseta de la Selección argentina y el número 10 como parte de la campaña vinculada al Mundial 2026.
La iniciativa original contemplaba una ampliación inédita de la conectividad federal hacia Estados Unidos. Rosario se había incorporado al esquema luego de Córdoba y antes de Tucumán, en una estrategia que buscaba descentralizar parte de las operaciones internacionales tradicionalmente concentradas en Buenos Aires. El plan incluía siete frecuencias semanales hacia Miami desde las tres provincias, operadas principalmente con Boeing 737 MAX 8 y una escala técnica en Punta Cana. Además, Córdoba iba a contar con dos vuelos adicionales directos mediante Airbus A330-200.
Finalmente, Aerolíneas Argentinas resolvió concentrar toda la operación vinculada al Mundial en Ezeiza, donde los vuelos muestran mayor densidad de pasajeros y mejores márgenes operativos. Por ahora, lo que continúa vigente son los servicios directos hacia Dallas y Kansas, las dos ciudades donde la Selección argentina disputará la fase de grupos del Mundial 2026. Mientras tanto, en Rosario, pasajeros y agencias de viaje aguardan precisiones sobre cómo serán las reubicaciones y qué alternativas ofrecerá la compañía tras la cancelación de una ruta que había generado expectativas en la previa de la Copa del Mundo.


