La Fiscalía Regional de Rosario solicitó la elevación a juicio oral y público para Agustín López Gagliasso, el joven de 20 años acusado por la tragedia vial ocurrida el pasado 21 de enero en la avenida Illia, a la altura de calle Presidente Roca. El siniestro provocó la muerte de Tania Daniela Gandolfi, de 40 años, y su hija Agustina Magalí García, de 17, ambas oriundas de Córdoba. También resultaron heridos el padre de familia, una niña de seis años y la acompañante del conductor.
Las fiscales Valeria Piazza Iglesias y Mariana Prunotto, a cargo de la investigación, presentaron el requerimiento acusatorio y calificaron el hecho como homicidio simple con dolo eventual y lesiones leves. Solicitaron para el acusado una pena de 18 años de prisión efectiva, además de 10 años de inhabilitación para conducir vehículos.
Un hecho que sacudió a Rosario 🌃
Esa noche de enero, Tania y su familia —su esposo Diego, y sus hijas Agustina y Victoria— caminaban por la vereda este de la costanera central, tras haber llegado a Rosario desde Córdoba para pasar unos días de descanso. Nunca imaginaron que su paseo terminaría de forma trágica.
Según la investigación, López Gagliasso circulaba a más de 120 km/h a bordo de un Peugeot 206, acompañado por una joven de 20 años. Había ingresado al túnel de avenida Illia a gran velocidad y, sin frenar ni tomar recaudos, comenzó a realizar maniobras de zigzag para sobrepasar otros vehículos. De acuerdo con las pericias, no activó los frenos en ningún momento, y la velocidad alcanzada fue de 120,7 km/h en el instante previo al impacto.
En esa dinámica temeraria, perdió el control, el auto derrapó, subió a la vereda y embistió a la familia. Tania y Agustina murieron en el acto. Victoria fue trasladada al Hospital de Niños Víctor J. Vilela con lesiones, pero logró sobrevivir. Diego García, el padre, también sufrió heridas, aunque no necesitó internación. La acompañante del acusado fue asistida por lesiones leves.
“No fue un accidente” 💬
Para las fiscales, el hecho no puede leerse como una fatalidad o una distracción. “No fue un accidente ni un descuido. Fue una conducta inusitadamente peligrosa para la vida de las personas y para la suya propia. López Gagliasso se representó el posible resultado, pero no desistió”, indicaron en el escrito acusatorio.
La figura legal elegida por la Fiscalía —homicidio simple con dolo eventual— implica que el acusado actuó con plena conciencia del riesgo que asumía, y aún así decidió continuar. A diferencia del homicidio culposo, esta calificación considera que hubo intención indirecta o aceptación del posible desenlace fatal.
El proceso judicial y la situación del acusado ⚖️
López Gagliasso permanece detenido con prisión preventiva. En los días posteriores a la audiencia imputativa, se conocieron los resultados de los análisis toxicológicos: no tenía drogas en sangre, y el nivel de alcohol fue de 0,20 gramos por litro, un valor bajo, pero igualmente considerado como “un dato más dentro de un comportamiento negligente”.
La acompañante del joven fue descartada como cómplice y fue tratada como testigo y víctima, dado que también resultó lesionada en el siniestro. Su testimonio fue clave para reconstruir el trayecto del vehículo y las circunstancias previas al impacto.
Ahora, la causa avanza hacia el juicio oral y público, donde la Fiscalía buscará demostrar que el acusado asumió de manera consciente una conducta riesgosa que terminó en tragedia. La pena solicitada —18 años de prisión— refleja la gravedad del hecho y el perfil de conducción temeraria, en un contexto urbano y con consecuencias irreparables.
El caso conmovió a la ciudad y volvió a poner en agenda los peligros de la conducción temeraria en espacios urbanos. La familia Gandolfi-García había llegado a Rosario como tantos turistas. Su visita terminó en tragedia en una de las zonas más transitadas de la ciudad, donde el exceso de velocidad y la imprudencia convirtieron una noche de verano en una escena de horror.
La muerte de Tania y Agustina, madre e hija, dejó una marca imborrable en su comunidad de origen y en quienes presenciaron los hechos. La investigación llegó a su etapa final. Ahora será la Justicia quien decida si el acusado debe responder por homicidio con dolo eventual.
