La ciudad de Santa Fe amaneció este viernes atravesada por la conmoción tras el crimen de Silvina Rosa Drago, una reconocida científica e investigadora del Conicet, cuyo fallecimiento es investigado como un presunto femicidio seguido de suicidio en una vivienda de barrio Candioti Norte.
El hecho se conoció en la madrugada, cuando un familiar de la víctima, preocupado por la falta de respuestas a llamados y mensajes, se acercó al domicilio ubicado en Necochea al 4000, casi Domingo Silva. Al advertir que la puerta no estaba asegurada, ingresó a la casa y encontró primero a uno de los perros de la familia sin vida. Minutos después, al recorrer el inmueble, halló los cuerpos de la mujer y de su pareja, Héctor Osvaldo Riego, ambos con heridas de arma de fuego.
En estado de shock, dio aviso al 911. Personal policial y el fiscal de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, Estanislao Giavedoni, arribaron al lugar y quedaron a cargo de las actuaciones. Los primeros indicios recogidos en la escena orientan la investigación hacia la hipótesis de un femicidio seguido de suicidio, aunque las circunstancias del hecho aún son materia de peritajes y análisis.
La víctima tenía 56 años y era una figura destacada en el ámbito científico y académico. Se había graduado como bioquímica en 1994 y construyó una sólida trayectoria de formación con una maestría en Ciencias de los Alimentos, un doctorado en Nutrición en la Universidad de Buenos Aires y un segundo doctorado en Ciencias Biológicas en la Universidad Nacional del Litoral.
En 2005 ingresó a la carrera de investigadora científica del Conicet, donde desarrolló una extensa labor en el campo de la ciencia y tecnología de los alimentos. Desde 2018 se desempeñaba como profesora titular en la Facultad de Ingeniería Química de la UNL y dirigía las carreras de posgrado vinculadas a esa especialidad.
Su producción científica superaba los 165 trabajos publicados en revistas y libros internacionales, consolidando un perfil de referencia en su área. Sus investigaciones se enfocaban en compuestos bioactivos, mejoras nutricionales en alimentos y el aprovechamiento de subproductos de la industria alimentaria con criterios de sustentabilidad.
En reconocimiento a su trayectoria, en mayo de 2023 había sido distinguida como “santafesina destacada” por el Concejo Municipal. Más recientemente, en febrero de 2026, había alcanzado el máximo escalafón dentro del Conicet, uno de los mayores reconocimientos en la carrera científica.
Mientras la investigación avanza, el caso generó un fuerte impacto en la comunidad académica y en la ciudad, no solo por las circunstancias del hecho, sino también por la relevancia de la víctima y su aporte al desarrollo científico.
