Una nena de cinco años que recibió un disparo en la cabeza en la zona sudoeste de Rosario en contexto de los festejos de Navidad fue diagnosticada con muerte cerebral. El trágico episodio ocurrió en barrio Alvear, a pocas cuadras del lugar donde un policía fue asesinado en el marco de un allanamiento el último sábado en un hecho que todavía se investiga.
Candelaria, de cinco años, habría sufrido el impacto de una bala perdida mientras celebraba la Navidad en una cena familiar en su domicilio. Ocurrió en la madrugada de este domingo en barrio Alvear, en la zona de Iriondo al 3900.
El proyectil le impactó en el cráneo; fue trasladada de urgencia por familiares al Sanatorio de la Mujer, donde los médicos diagnosticaron “herida de arma de fuego con orificio de entrada a nivel frontal” y “muerte encefálica”. Falleció como consecuencias de las graves heridas.
Se investiga si la menor fue alcanzada por una «bala perdida», la principal hipótesis del caso. La niña, identificada como Candelaria, recibió una herida de arma de fuego que sería producto de un disparo al aire, una estúpida tendencia que se repite cada fin de año.
Sapo Pepe, el jardín de infantes y maternal al que la menor asistía, le brindó una dolorosa despedida a través de las redes sociales: «Hoy nos toca despedirte, nuestra dulce Cande. Hay muchas preguntas en nuestra cabeza y no podemos responder el por qué. Simplemente recordar todos los momentos compartidos, el verte crecer desde tan pequeñita hasta que cumpliste tus 5 añitos…».
«Nunca vamos a olvidar tu sonrisa, tu mirada tan especial… tu alegría cada vez que entrabas al jardín y tu saludo a mamá y papá con alegría, tu inocencia, tu solidaridad, tu bondad, tu paciencia, tu amor, tu cariño, tus seño te amo!!!… tus abrazos tan fuertes, tus carcajadas… Cande, nos dejaste un vacío enorme… te vamos a extrañar hoy, mañana y siempre. Te amamos Cande!!!! Mucha fuerza para su familia, en especial a su mamá y papá… excelentes personas, excelentes papás», cerró el texto.

A los tiros
Vale recordar que el 24 de diciembre de 2021, Uriel Luciano “Lucho” Cantero, de 18 años e hijo del asesinado líder de Los Monos Claudio “Pájaro” Cantero y de Lorena Verdún, pasó Nochebuena en la casa de su madre en la ciudad de Rosario. Pasadas las 12, para celebrar la Navidad, subieron a la terraza de la vivienda de la calle Arrieta al 1800 junto a varios cómplices y dispararon al aire.
Allí, “Lucho” mostró su poder de fuego. Tomó un fusil FAL y junto a familiares y amigos, que cargaban pistolas automáticas, dispararon apuntando al cielo, en un típico ritual del mundo del hampa que fue filmado. Una lluvia de balas, literalmente, roció la Navidad en el barrio La Granada, mientras “Lucho” y sus amigos reían y apretaban los gatillos sin cesar.

