La búsqueda de Micaela Albornoz continúa sin resultados concretos a 20 días de su desaparición. Este lunes, familiares y allegados de la mujer de 32 años se manifestaron frente al Centro de Justicia Penal para reclamar avances en la investigación y exigir que se profundicen las medidas destinadas a dar con su paradero. Además, convocaron a una nueva movilización para este martes a las 18, con concentración en Grandoli y Uriburu.
Con carteles que preguntaban “¿Dónde está Micaela?”, expresaron su preocupación por la falta de novedades pese al tiempo transcurrido desde la denuncia. En las últimas semanas se hallaron prendas que fueron reconocidas por la familia en distintos sectores cercanos al Parque Independencia y en la zona oeste de la ciudad, aunque hasta el momento esos elementos no permitieron establecer el paradero de la mujer.
Claudia, madre de Micaela, contó que días atrás mantuvo una reunión con funcionarios del gobierno provincial para interiorizarse sobre el avance de la investigación. Sin embargo, manifestó su descontento por la ausencia de resultados concretos. “Yo no quiero encontrar muerta a mi hija, pero la quiero encontrar”, expresó durante la protesta.
Desde el Ministerio Público de la Acusación indicaron que la investigación continúa en curso y que se tomaron declaraciones a familiares, allegados y otras personas que podrían aportar información relevante. También se analizaron registros de cámaras de videovigilancia a partir de distintos llamados de vecinos que aseguraron haber visto a una mujer con características similares a las de Micaela.
Como parte de esas tareas, se realizaron rastrillajes con la Brigada Canina en los parques Independencia y Alem, aunque ambos operativos finalizaron con resultado negativo. La Fiscalía mantiene abiertas todas las líneas de investigación y continúa evaluando cada dato que ingresa a la causa.
Micaela Albornoz fue vista por última vez el 24 de junio, alrededor de las 9.30, cuando salió de la vivienda de Becquer al 500 bis, en la zona sur de Rosario, donde reside junto a dos de sus hermanos y su hija de dos años. Según relató su familia, dijo que iría a una plaza cercana, pero nunca regresó, lo que motivó la denuncia por averiguación de paradero.
Sus allegados explicaron que la mujer atraviesa un cuadro de salud mental que requiere tratamiento y medicación permanente, situación que incrementa la preocupación por su estado de vulnerabilidad. Durante la búsqueda, la familia reconoció prendas pertenecientes a Micaela en dos episodios distintos.
El primero ocurrió el 30 de junio, cuando un llamado anónimo indicó que la mujer había sido vista en inmediaciones del laguito del Parque Independencia. Al llegar al lugar, sus familiares no la encontraron, aunque sí hallaron ropa que una de sus hermanas identificó como perteneciente a Micaela.
Tres días después, el 3 de julio, un nuevo aviso telefónico aseguró que había sido vista en la esquina de Presidente Perón y Crespo. Nuevamente, la familia se dirigió al lugar junto con las autoridades, pero solo encontró más prendas que también fueron reconocidas como de la mujer desaparecida. Hasta el momento, la investigación no logró determinar cómo llegaron esos objetos a esos lugares ni establecer el paradero de Micaela.
