La investigación por el asesinato del agente de la Policía Federal Argentina (PFA) Rodolfo Manfredi sumó este jueves un nuevo avance con la detención de Eduardo Muñoz, de 37 años, señalado por la Justicia como el presunto líder del clan Muñoz, una organización dedicada al narcomenudeo que operaba en Villa Banana. El sospechoso permanecía prófugo desde el 12 de junio, un día después del crimen del efectivo, y fue capturado por personal de fuerzas federales en una vivienda de Centeno al 500, en barrio Tablada.
El procedimiento fue ordenado por los fiscales federales que llevan adelante la investigación del homicidio ocurrido el pasado 11 de junio durante un operativo encubierto del Plan Bandera. Horas antes de la captura de Eduardo Muñoz también había sido detenido uno de sus hijos, menor de edad, en el marco de la misma causa.
Con ambos arrestos ya son cinco los integrantes de la familia Muñoz detenidos en la investigación. Previamente habían sido imputados Luis y Jorge Muñoz, señalados por la acusación como los presuntos autores materiales del ataque que terminó con la muerte del agente Manfredi. La causa, sin embargo, excede el homicidio y también apunta a desarticular una organización dedicada a la venta de estupefacientes en Villa Banana.
Según la hipótesis de los fiscales, Eduardo Muñoz había quedado al frente de la estructura criminal luego de la caída del histórico clan Saravia. De acuerdo con la investigación, asumió el liderazgo tras las condenas impuestas a Dalmacio “Sapo” Saravia y a su hijo Leonardo, conocido como “Leo Rey”, quienes fueron condenados por narcotráfico. Incluso, el propio Eduardo Muñoz figura entre los condenados en una causa federal de 2023 vinculada a esa organización.
La reconstrucción del ataque
Durante las audiencias imputativas, la Fiscalía sostuvo que los tres policías federales realizaban tareas de inteligencia de civil en Villa Banana cuando fueron detectados por integrantes de la organización narcocriminal. Las imágenes de las cámaras de seguridad reconstruyen una secuencia de apenas once minutos: a las 23.37 Manfredi descendió de un vehículo policial y a las 23.48 los otros dos efectivos fueron registrados mientras escapaban a la carrera por un pasillo de la zona de Gutenberg y 27 de Febrero, luego del ataque armado.
Uno de los policías sobrevivientes declaró que varias personas comenzaron a increparlos para saber qué hacían en el barrio y que, poco después, un hombre conocido como “Borrachín” les exigió que se retiraran. Según ese testimonio, mientras intentaban abandonar el lugar comenzaron los disparos. Para los investigadores participaron al menos dos tiradores, motivo por el cual Luis y Jorge Muñoz fueron imputados como presuntos coautores del homicidio.
Luis Muñoz resultó herido durante el enfrentamiento y fue trasladado a un hospital, donde quedó bajo custodia antes de ser imputado. Jorge Muñoz, en tanto, fue posteriormente identificado por uno de los policías sobrevivientes mediante un reconocimiento fotográfico. Durante la audiencia negó haber participado del hecho y sostuvo que al momento del ataque se encontraba en la casa de su madre.
Una organización bajo investigación
La investigación federal también busca reconstruir el funcionamiento de la estructura criminal que operaba en Villa Banana. Los fiscales sostienen que el clan Muñoz asumió el control de distintos puntos de venta de drogas tras el debilitamiento del clan Saravia y que la organización estaba integrada por varios miembros de la misma familia.
La detención de Eduardo Muñoz representa uno de los principales avances de la causa desde el asesinato de Manfredi. Con el presunto jefe de la organización ya detenido y cuatro integrantes del clan bajo arresto, la investigación continúa para determinar el grado de participación de cada uno de los sospechosos tanto en el homicidio del agente federal como en la presunta red de narcomenudeo que operaba en la zona oeste de Rosario.
