Docentes y trabajadores no docentes de las universidades nacionales realizarán este miércoles 12 de agosto un paro de 24 horas, sin concurrencia a los lugares de trabajo. La medida tendrá alcance nacional y forma parte del plan de lucha por una recomposición salarial y la aplicación integral de la Ley de Financiamiento Universitario.
En Rosario, la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Rosario (Apur) confirmó su adhesión a la protesta dispuesta por la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (Fatun). El gremio local ratificó la continuidad de las medidas en defensa del salario no docente y del financiamiento del sistema universitario.
La huelga fue convocada por las federaciones que representan a docentes y no docentes de las casas de estudios públicas. Entre los reclamos aparecen la actualización de los ingresos, el pago de la deuda salarial denunciada por los sindicatos, la convocatoria periódica a paritarias y el envío de recursos para gastos de funcionamiento y hospitales universitarios.
Un conflicto que continuará durante agosto. El paro del miércoles no será la única medida prevista. La Conadu Histórica anunció un cese nacional de actividades del 18 al 22 de agosto para profundizar el reclamo por los salarios y el cumplimiento de la normativa aprobada por el Congreso.
La federación docente sostuvo que la pérdida salarial acumulada alcanzó el 28,5 por ciento hasta junio y planteó la necesidad de avanzar hacia una nueva Marcha Federal Universitaria. La propuesta busca reunir nuevamente a docentes, trabajadores no docentes, estudiantes, investigadores y otros sectores del sistema científico y educativo.
Las organizaciones sindicales también destacaron la confirmación de una medida cautelar vinculada con la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Sin embargo, denunciaron que el gobierno nacional continúa sin ejecutar diferentes puntos contemplados en la normativa y en las resoluciones judiciales.
Entre los cuestionamientos mencionaron la falta de transferencia completa del incremento del 20 por ciento para gastos de funcionamiento y de una partida extraordinaria de 50.000 millones de pesos destinada a los hospitales universitarios. Ambos puntos formaron parte del acuerdo de emergencia firmado en junio entre el Ejecutivo, el Consejo Interuniversitario Nacional y las representaciones gremiales.
La respuesta del gobierno nacional. Desde el Ministerio de Capital Humano rechazaron la convocatoria y calificaron el paro como “prematuro” e “injustificado”. La cartera sostuvo que el Ejecutivo cumplió los compromisos salariales asumidos durante la negociación celebrada el 10 de junio.
Según la posición oficial, el acuerdo estableció un incremento total del 24,33 por ciento para docentes y no docentes: un 21,33 por ciento correspondiente a junio, ya liquidado, y otro 3 por ciento previsto para octubre. Los sindicatos, en cambio, consideran que esa recomposición no alcanza para recuperar el poder adquisitivo perdido y reclaman que se retomen las negociaciones. Con posiciones enfrentadas sobre el cumplimiento del acuerdo y de la ley, el conflicto universitario continuará durante agosto. El primer paro será este miércoles y la semana siguiente se sumará la medida de cinco días anunciada por la Conadu Histórica.

