El Monumento Nacional a la Bandera cambiará parcialmente su paisaje durante cinco jornadas para recibir una de las disciplinas menos conocidas de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Entre el 20 y el 24 de septiembre, la explanada comprendida entre el Pasaje Juramento y el Propileo será escenario de las competencias de Frontball y Frontón Peruano, dos especialidades de la pelota vasca.
- La instalación de la cancha comenzó varios días antes del inicio de la actividad. La estructura central es un frontón levantado especialmente para la competencia, frente al cual se entrenarán y enfrentarán representantes de los países participantes.
La elección de uno de los espacios más transitados y reconocidos de Rosario apunta a sacar la disciplina de sus escenarios habituales y acercarla a quienes circulen por el centro. El público podrá observar los encuentros en un entorno muy distinto al de los clubes donde normalmente se practica este deporte. “Es un lugar central, donde pasa mucho público, y permitirá mostrar la disciplina ante personas que no la conocen”, explicó Marcelo Mariezcurrena, director técnico internacional de pelota vasca.
Tres especialidades en dos escenarios
La competencia se repartirá entre el Monumento y la sede central del Club Gimnasia y Esgrima de Rosario, ubicada en Laprida 951. Frente al río se desarrollarán las pruebas de Frontball y Frontón Peruano, mientras que el club recibirá los partidos de Pelota de Goma Trinquete.
La diferencia principal está en las características de cada cancha. Para el Frontball y el Frontón Peruano alcanza con una pared frontal y una superficie demarcada. El trinquete, en cambio, requiere un recinto con frontón y paredes laterales que también forman parte del juego.
También cambian los elementos utilizados. El Frontball se juega directamente con las manos, mientras que en el Frontón Peruano se emplea una paleta pequeña. Esa sencillez convierte al primero en una disciplina que puede practicarse sin equipamiento complejo, aunque exige una preparación particular para resistir el impacto de la pelota.
Mariezcurrena señaló que no se necesitan zapatillas específicas ni materiales de difícil acceso y consideró que esas características pueden favorecer su expansión. También sostuvo que la pelota vasca experimentó un crecimiento internacional y expresó su expectativa de que en el futuro pueda incorporarse al programa olímpico.
Los representantes argentinos en Frontball
Micaela Cortez y Adrián Astorga representarán a la Argentina en Frontball. Ambos comenzaron a practicar en la nueva cancha del Monumento antes de la apertura de la competencia y explicaron algunas de las particularidades de una modalidad que empezó a difundirse internacionalmente en los últimos años.
La pelota puede golpearse con cualquier parte de la mano: la palma, los dedos o el puño. Esta última alternativa permite imprimirle una mayor velocidad, aunque dominar el golpe requiere un proceso de adaptación física.
“Lleva tiempo formar la mano”, reconocieron los jugadores, quienes señalaron que durante los entrenamientos suelen aparecer callos y golpes hasta que el cuerpo se acostumbra a la exigencia. La dinámica obliga a enviar siempre la pelota contra el frontón. Después del rebote, el rival puede responder antes de que toque el suelo o luego de un pique, utilizando cualquiera de las dos manos.
Los encuentros de Frontball son individuales y se juegan en dos sets de diez puntos. Si cada competidor gana uno, la definición pasa a un tercer parcial de cinco. En Frontón Peruano y Pelota de Goma Trinquete también se utiliza el formato al mejor de tres sets, pero los dos primeros se disputan a 15 puntos y el desempate, a diez.
Cortez, que practica esta especialidad desde 2018, destacó la posibilidad de representar al país en una competencia internacional disputada en Rosario. Astorga también valoró la localía y la oportunidad de jugar frente al público argentino.
Los dos deportistas señalaron que uno de los desafíos será lograr que más clubes incorporen la pelota vasca. Su infraestructura relativamente sencilla podría facilitar la apertura de nuevas canchas, ya que para comenzar a practicar Frontball se necesita fundamentalmente una pared adecuada y un piso en buenas condiciones.
La competencia tendrá, además, un valor deportivo más allá del medallero suramericano. Los resultados formarán parte del proceso clasificatorio panamericano y las pruebas otorgarán plazas femeninas y masculinas en cada una de las especialidades.
Durante cinco días, la pared levantada frente al Monumento buscará cumplir así una doble función: definir a los mejores jugadores de la región y presentar ante miles de personas un deporte que todavía conserva un lugar reducido dentro de la agenda deportiva local.


