Siete personas murieron este miércoles al caer un helicóptero en el sector norte del Parque Provincial Ischigualasto, en San Juan. La aeronave había sido contratada por la Agencia Federal de Emergencias (AFE) para actividades vinculadas al Sistema Nacional de Manejo del Fuego y trasladaba a funcionarios, jefes policiales, bomberos y brigadistas que participaban de una capacitación.
El hecho también provocó una fuerte conmoción en Rosario y la región, debido a que el piloto Matías “Ronco” Valenzuela trabajaba en UTV Aeroemergencias, una empresa dedicada a servicios sanitarios y operativos de emergencia cuya base funciona en el Aeropuerto Internacional Rosario.
El helicóptero era un Bell 412EP, matrícula LV-KGR, operado por una empresa privada y contratado por el Estado nacional. Había partido desde la ciudad de San Juan y perdió contacto a las 10.26, cuando sobrevolaba una amplia zona comprendida entre los departamentos Valle Fértil y Jáchal, cerca del límite con La Rioja.
A partir de la interrupción de las comunicaciones se activaron los protocolos de emergencia. Personal del Servicio de Búsqueda y Salvamento de la Empresa Argentina de Navegación Aérea detectó la activación del ELT, la baliza que emite una señal para facilitar la ubicación de una aeronave ante un accidente.
Mientras se organizaba el operativo terrestre, otra aeronave que sobrevolaba la región logró localizar los restos del helicóptero y dio aviso a las autoridades. La nave había impactado en un punto de acceso complejo dentro del área protegida, lo que obligó a desplegar equipos especializados para llegar hasta el lugar.
La ubicación fue confirmada por el director del Parque Provincial Ischigualasto, Juan Pablo Teja Godoy. El funcionario explicó que el helicóptero tenía previsto llegar durante la mañana para realizar una serie de maniobras, pero las autoridades recibieron una alerta que indicaba que la aeronave había caído en la zona norte del parque. “Teníamos programada la llegada de este helicóptero para la mañana. De repente nos llamaron diciendo que había una alerta de una de las aeronaves que venían a hacer las maniobras porque había caído en la parte norte del Parque Ischigualasto”, relató Teja Godoy.
La capacitación se desarrollaba en el marco del Sistema Nacional de Manejo del Fuego y estaba orientada al uso seguro y coordinado de medios aéreos durante incendios forestales. El cronograma contemplaba tres jornadas: una instancia teórica, prácticas operativas en el aeroclub y una actividad final en Valle Fértil.
En la aeronave viajaban autoridades sanjuaninas vinculadas con la respuesta ante emergencias, además de integrantes de la AFE. El gobierno provincial aclaró que la capacitación formaba parte de un operativo organizado por organismos nacionales, aunque participaban funcionarios y miembros de las fuerzas locales.
Después de completar las actividades previstas en San Juan, el helicóptero debía continuar viaje hacia La Rioja para incorporarse al combate de un incendio forestal. Esa provincia era el destino final del operativo, mientras que Valle Fértil formaba parte del programa de capacitación que se encontraba en desarrollo.
Las autoridades confirmaron que no hubo sobrevivientes. Las víctimas fueron identificadas como el comisario general Rubén Castro, jefe de Bomberos de la Policía de San Juan; el comisario inspector Jorge Carbajal, segundo jefe de esa repartición; Carlos Heredia, director provincial de Protección Civil; y el comisario general Marcelo Germán Videla, subjefe de la Policía sanjuanina.
También murieron el piloto Matías “Ronco” Valenzuela y los brigadistas cordobeses Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta, quienes integraban el sistema federal de respuesta frente a incendios. Los siete ocupantes estaban vinculados con tareas de prevención, rescate, seguridad o combate del fuego.
Conmoción en Rosario por la muerte del piloto
La noticia repercutió especialmente en Rosario, donde Valenzuela desarrollaba parte de su actividad profesional como integrante de UTV Aeroemergencias. Sus compañeros difundieron un comunicado para expresar sus condolencias y destacaron su experiencia, su vocación de servicio y su compromiso con los operativos de rescate.
Uno de los testimonios más sentidos fue el de Fernando Scabuzzo, piloto de la empresa y exintegrante de la Brigada Aérea de la Policía de Santa Fe. En diálogo con El Tres, recordó a Valenzuela como “una persona muy querida y un excelente profesional”. “Es difícil para nosotros dar este tipo de noticias. A pesar de que estamos acostumbrados a hablar de accidentes y rescates, esta vez nos tocó muy de cerca. Perdimos a uno de nuestros pilotos. Más allá de ser un excelente profesional, era una gran persona”, expresó.
Scabuzzo también recordó el papel que había tenido Valenzuela en el operativo desplegado luego del accidente aéreo que sufrió en abril de 2024 en Pueblo Esther. En aquella oportunidad, el helicóptero en el que viajaba junto con un mecánico se precipitó a tierra y ambos ocupantes resultaron heridos. “Teníamos una conexión muy especial porque hace dos años él fue quien me rescató de mi accidente. Puedo decir que salvó mi vida. Ahora nos enteramos de lo que pasó y no pudimos hacer nada porque ocurrió muy lejos. Cuando recibimos la noticia, todo ya había sucedido”, relató.
El piloto explicó que, después de conocerse las primeras versiones sobre la desaparición del helicóptero, los integrantes de UTV comenzaron a realizar averiguaciones. Durante las primeras horas mantuvieron la expectativa de que la información fuera incorrecta o de que pudiera haber sobrevivientes, pero el desenlace fue confirmado con el avance del operativo. “Al principio, uno siempre piensa que la noticia puede ser errónea, que puede haber sobrevivientes o que quizá no fue tan grave como se informó. Pero, a medida que pasaban las horas, todo se fue confirmando y lamentablemente supimos que no había sobrevivientes”, señaló.
La investigación sobre las causas
El compañero de Valenzuela indicó que el helicóptero accidentado era un Bell 412 bimotor, equipado para operaciones complejas. No obstante, remarcó que resultaría imprudente vincular la caída con una falla determinada antes de que finalicen las pericias. “Ahora hay que esperar lo que determine la investigación para saber qué pasó. Abrir una hipótesis a tan pocas horas sería muy imprudente. En la aviación hay cientos de cosas que pueden salir mal, pero los organismos especializados serán los encargados de establecer el motivo del accidente”, sostuvo.
Las causas del siniestro permanecen bajo investigación. Por tratarse de un accidente aéreo, intervienen la Justicia Federal y los organismos técnicos competentes, que deberán analizar los restos de la aeronave, las comunicaciones, los registros del vuelo y las condiciones meteorológicas y operativas existentes al momento de la caída.
El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, expresó sus condolencias a los familiares y allegados de las víctimas. “Con profundo dolor recibimos la noticia del accidente de helicóptero ocurrido en nuestra provincia, en el que tristemente perdieron la vida siete personas”, manifestó. “Quiero expresar mis más sinceras condolencias a las familias de todas las víctimas en este momento de inmenso dolor. Acompañamos a cada uno de sus seres queridos”, agregó el mandatario, quien aseguró que el Gobierno provincial se encontraba a disposición de los familiares y trabajaba junto con los organismos intervinientes.
Ante la magnitud de la tragedia, Orrego decretó tres días de duelo en toda la provincia, dispuso la suspensión de los actos festivos organizados por el Estado y ordenó que las banderas permanecieran izadas a media asta. La investigación deberá determinar ahora qué ocurrió durante los últimos minutos del vuelo y cuáles fueron las circunstancias que provocaron la caída del helicóptero.

