El Ministerio de Educación de Santa Fe comunicó a las escuelas de la provincia nuevas pautas para regular el uso de teléfonos celulares dentro de los establecimientos educativos. La medida establece límites para la utilización de dispositivos digitales personales durante la jornada escolar y busca reforzar los entornos de aprendizaje, priorizando la atención en clase y el bienestar de los estudiantes.
El documento oficial dispone que el uso recreativo de celulares y otros dispositivos digitales personales estará prohibido dentro del aula en todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial. La iniciativa forma parte del Programa de Educación Digital impulsado por el gobierno provincial, que apunta a equilibrar el acceso a la tecnología con la necesidad de preservar espacios pedagógicos adecuados para el desarrollo cognitivo, social y emocional de niñas, niños y adolescentes.
En ese marco, el ministro de Educación santafesina José Goity afirmó que la restricción representa “un desafío para el sistema educativo”, ya que las escuelas están atravesadas por el impacto de las tecnologías en la vida cotidiana de los estudiantes. En ese sentido, remarcó que el objetivo es formar a los alumnos en un uso seguro y responsable de los dispositivos dentro del proceso de alfabetización digital.
En la misma línea, el médico psiquiatra y psicoterapeuta Lucas Raspall, quien participó en el diseño de la propuesta, explicó que la iniciativa busca enseñar a utilizar los celulares “de manera segura, responsable, ética y creativa”. Para ello, el plan contempla capacitaciones docentes y la incorporación de materiales didácticos específicos para trabajar el uso de tecnologías en el aula.
Cómo se aplicará según cada nivel educativo 🏫
Las pautas establecen diferencias en la aplicación de la medida según el nivel educativo.
En nivel inicial y primario, los estudiantes no podrán utilizar teléfonos celulares personales dentro de las instituciones durante toda la jornada escolar, tanto en horarios de clase como en recreos. La normativa aclara que esta restricción no impide el uso pedagógico de herramientas tecnológicas cuando formen parte de actividades educativas planificadas por la escuela. Las familias podrán decidir si los alumnos llevan o no dispositivos, pero estos no podrán ser utilizados durante el horario escolar.
En nivel secundario, en cambio, los celulares solo podrán utilizarse cuando formen parte de una actividad pedagógica previamente planificada y autorizada por el equipo directivo, en el marco de proyectos institucionales. Fuera de esos casos, las escuelas deberán establecer reglas claras sobre el guardado de los dispositivos dentro de los acuerdos de convivencia, como mantenerlos guardados durante las clases o promover recreos libres de pantallas.
Acuerdos de convivencia y rol de las familias 🎒
El Ministerio provincial indicó que las instituciones educativas deberán incorporar estas pautas en sus acuerdos de convivencia, definiendo normas sobre el uso y resguardo de los dispositivos, los canales de comunicación con las familias y las responsabilidades ante posibles pérdidas o daños.
En caso de incumplimientos, las intervenciones deberán seguir el principio de gradualidad previsto en el régimen de convivencia escolar, priorizando instancias formativas de diálogo, reflexión y reparación antes que sanciones punitivas. Además, la cartera educativa propone que las familias participen en instancias de diálogo con las escuelas y firmen una carta compromiso al inicio del ciclo lectivo, con el objetivo de acompañar el uso responsable de la tecnología por parte de los estudiantes.
Excepciones y fundamentos de la medida 📲
La normativa contempla excepciones para situaciones particulares, como estudiantes que deban utilizar dispositivos para el monitoreo de su salud o para garantizar condiciones de accesibilidad vinculadas a determinadas discapacidades.
Desde el Ministerio explicaron que la medida se sustenta en estudios nacionales e internacionales que advierten sobre los efectos del uso intensivo de dispositivos digitales en edades tempranas, entre ellos la dispersión de la atención, dificultades en la concentración y riesgos asociados a problemáticas como el ciberacoso o el grooming.


