Después de otra semana convulsionada por los malos resultados, Newell’s logró cortar su mala racha este lunes a la noche, imponiéndose 2-1 ante Atlético Tucumán en el estadio José Fierro. Con este triunfo, el equipo leproso sumó su segundo triunfo en el torneo y el primero con Cristian Fabbiani al mando, lo que le da un respiro en medio de una temporada que hasta ahora había sido muy negativa. Un doblete de Mateo Silvetti fue suficiente para sumar de a tres.
El encuentro comenzó con una sorpresa agradable para los hinchas leprosos, quienes veían con preocupación la situación del equipo. A los 3 minutos de juego, Newell’s dio el golpe inicial gracias a una jugada colectiva brillante. Ever Banega inició la jugada desde el círculo central y luego, tras una serie de pases rápidos, la pelota llegó a las piernas de Mateo Silvetti, quien no dudó y, con un derechazo certero desde el borde del área, marcó el 1-0.
El gol tempranero fue un bálsamo para Newell’s, que había sufrido mucho en los últimos partidos. Sin embargo, poco después, el equipo desperdició una oportunidad dorada para ampliar la ventaja. A los 11 minutos, el árbitro Andrés Merlos sancionó un penal a favor de la Lepra, tras revisar el VAR por un par de agarrones dentro del área. Juan Manuel García se encargó de la ejecución, pero su remate, mal pateado y predecible, fue fácilmente contenido por el arquero Tomás Durso, que se lanzó a su izquierda y detuvo el disparo.
A pesar de esta oportunidad fallida, la Lepra continuó dominando el juego. La circulación de pelota era más fluida y, en comparación con los partidos anteriores, se notaba un equipo con más ganas y menos errores. Sin embargo, la defensa seguía mostrando signos de fragilidad. Atlético Tucumán, aunque no dominaba, aprovechó las fallas para inquietar a los defensores rojinegros. Keylor Navas respondió muy bien ante un avance de Ramiro Ruiz Rodríguez, que se perfilaba mano a mano pisando los 20′.
El gol del empate de Atlético Tucumán llegó sobre el final del primer tiempo. En una jugada algo enredada, el balón le pasó entre las piernas a Víctor Cuesta, y Nicolás Laméndola, quien había quedado mano a mano con Keylor Navas, definió con precisión al costado derecho del arquero para poner el 1-1. Fue un golpe duro para Newell’s, que había tenido varias oportunidades para ampliar la diferencia y parecía tener controlado el partido.
Sin embargo, la respuesta visitante fue inmediata. A los 45 minutos, cuando parecía que el primer tiempo terminaría con empate, Banega, quien había sido el motor del equipo, brindó una asistencia de tres dedos para Mateo Silvetti, que anticipó a su marca y con un certero cabezazo, volvió a poner a la Lepra al frente, ahora por 2-1. Fue un gol que llegó en el momento justo y que dio un respiro al equipo de Fabbiani.
El segundo tiempo comenzó con Newell’s buscando sostener la ventaja. Si bien el equipo mostraba mejoría en su juego ofensivo, la defensa seguía siendo una preocupación, por lo que Fabbiani movió el banco de manera estratégica. A los 15 minutos, ingresaron Carlos González y Gonzalo Maroni para darle aire al ataque, mientras que Luca Regiardo entró en el mediocampo para brindar más solidez defensiva. También sumó a Luciano Herrera, buscando contragolpear y aprovechar los espacios que dejaba el equipo tucumano.
Con el paso de los minutos, la visita optó por replegarse y defender la ventaja. Atlético Tucumán, sin demasiadas ideas claras, comenzó a empujar, pero la defensa de la Lepra, ahora más ordenada, logró mantener el resultado. A los 39 minutos, el costarricense Keylor Navas tapó un potente disparo de Melo que se dirigía al ángulo superior izquierdo. Además, en los últimos minutos, de nuevo Laméndola tuvo una chance clara de cabeza para empatar el encuentro, pero su remate se fue desviado por poco.
Por otro lado, Newell’s tuvo varias oportunidades para liquidar el partido en el contragolpe, pero tanto Herrera como Maroni no estuvieron finos en la definición. A pesar de estos errores, el equipo aguantó bien en los minutos finales, y el 2-1 se mantuvo hasta el pitazo final.
Con este triunfo, el Rojinegro sumó tres puntos valiosos en su lucha por mejorar su posición en la tabla y, sobre todo, para ganar confianza después de una serie de resultados negativos. A pesar de algunos momentos de incertidumbre, el equipo mostró una actitud diferente, con una circulación de balón más rápida y ofensiva. Si bien aún hay aspectos por mejorar, especialmente en la defensa, esta victoria representa un paso importante en el camino de la recuperación. Algo de aire contra el tenso clima institucional con tomas y manifestaciones para pedir la renuncia del presidente Ignacio Astore y adelantar las elecciones en el club del Parque Independencia.
