Newell’s volvió a tropezar y la preocupación empieza a ganar terreno en el Parque Independencia. En el Coloso Marcelo Bielsa, la Lepra cayó 3-2 ante Defensa y Justicia por la cuarta fecha del Apertura y sigue sin poder sumar de a tres, anclada en el fondo de la Zona A. El Halcón, en cambio, mostró eficacia y se llevó de Rosario una victoria que lo depositó en lo más alto.
El partido comenzó con intensidad, fricción y poco juego fluido. La pelota circuló más por el aire que por el piso y las infracciones marcaron el pulso de los primeros minutos. Un choque fuerte dejó sentidos a Rubén Botta y Oscar Salomón y obligó a varias interrupciones, en un contexto áspero que le costó ordenar a ambos equipos. En ese escenario, Newell’s intentó asumir el protagonismo, adelantó líneas y buscó lastimar con remates lejanos y ataques por los costados.
Luciano Herrera tuvo la primera con un disparo alto y luego volvió a exigir al arquero visitante, mientras que Defensa respondió con un intento lejano de Santiago Sosa. Con el correr de los minutos, el conjunto rojinegro empezó a inclinar la cancha y a encontrar espacios. Facundo Guch probó desde afuera con un zurdazo que pasó muy cerca y, en la continuidad de un córner, Salomón ganó en las alturas, aunque su cabezazo se fue desviado. Era el mejor momento del local, que acumulaba llegadas sin poder romper el cero.
Pero cuando Newell’s parecía más cerca del gol, apareció el golpe inesperado. A los 31 minutos, una jugada larga terminó en un error defensivo que Defensa no perdonó: Martín Luciano calculó mal un rechazo de cabeza, la pelota le quedó a Ayrton Portillo y Juan Miritello, sin marcas, definió de zurda para el 1-0. El tanto cambió el desarrollo del partido. El Halcón, práctico y ordenado, pasó a manejar los tiempos ante un Newell’s que sintió el impacto.
En el cierre del primer tiempo, el equipo rosarino intentó reaccionar con centros y pelotas detenidas, pero le faltó claridad en los últimos metros. Y cuando parecía que el descanso llegaba con una diferencia mínima, Defensa volvió a golpear. Ya en tiempo de descuento, Miritello apareció nuevamente en el área y, de cabeza, marcó el 2-0, un resultado demasiado castigo para lo que había sido el trámite, pero fiel reflejo de la eficacia visitante.
El complemento mostró otra cara de Newell’s. La dupla Orsi-Gómez movió el banco y el equipo salió más agresivo, decidido a descontar rápido. Con mayor presencia en campo rival, la Lepra generó varias aproximaciones desde media distancia y empezó a arrinconar a Defensa. Facundo Guch, David Sotelo y Walter Núñez probaron desde afuera, y Michael Hoyos tuvo la más clara: quedó de frente al arco, pero su definición se fue desviada, en una jugada que pudo haber cambiado la historia.
Ese error volvió a costar caro. A los 63 minutos, Defensa salió rápido de contra y encontró espacios con Newell’s mal parado. Portillo encaró por izquierda y sacó un remate cruzado para el 3-0, un golpe que pareció definitivo y que sacudió al Coloso. En medio de la tensa noche, el ingreso de Ever Banega en la visita mezcló silbidos con algunos aplausos.
Sin embargo, el equipo rojinegro no se entregó. Con más empuje que fútbol, fue a buscar el descuento y lo encontró a los 76 minutos: tras una pelota al área, el uruguayo Matías Cóccaro apareció en el centro y, con una definición acrobática, puso el 1-3. El gol encendió la ilusión y empujó a Newell’s a un cierre a pura insistencia.
Ya en tiempo de descuento, llegó el suspenso final. En el cierre, un tiro de esquina encontró otra vez a Oscar Salomón cerca del arco y el defensor empujó la pelota para el 2-3. El festejo fue intenso, pero el tiempo no alcanzó. El pitazo final selló una nueva frustración en el Parque Independencia.
Así, Newell’s sigue sin ganar en el Apertura 2026, acumula errores que se repiten y ve cómo la tabla empieza a marcarle urgencias. Defensa y Justicia, sólido y efectivo, hizo negocio en el Coloso y confirmó que sabe aprovechar cada concesión rival.
