Otra victoria en casa. El Central de Miguel Ángel Russo se hizo fuerte en un abarrotado Gigante de Arroyito y se impuso por 3-1 frente a Gimnasia de La Plata para arribar a una nueva edición del clásico rosarino con los ánimos por las nubes. Con un doblete del encendido Alejo Véliz, el Canalla fue superior y justificó de principio a fin la victoria que le permite arrimarse a los puestos de vanguardia del campeonato.
Tuvo que trabajar el Guerrero para llevarse puesto al Lobo, que venía de volver a ganar el clásico platense luego de 13 años. Un corte de luz demoró el desarrollo del partido pero no impidió que Véliz sacudiera dos veces la red rival y que Damián Martínez pudiera anotarse en el score también con un cabezazo.
Aunque no pasó mayores sobresaltos frente a Gimnasia, sufrió el empate temporal de la visita luego de un tremendo remate que había bloqueado Jorge Broun y que en el rebote convirtió Bautista Barros Schelotto. A instancias del VAR, se convalidó el grito que había sido anulado por un supuesto offside.
La solidez en el fondo de Carlos Quintana y Facundo Mallo, las proyecciones de Damián Martínez (gol incluido) y Alan Rodríguez (precisos centros incluidos) y la conducción de Ignacio Malcorra, sumados al buen momento que atraviesa el goleador Véliz, fueron aportes más que suficientes para doblegar a un Lobo sin demasiada profundidad.
Con un rendimiento sólido en casa, el Central de Russo se despidió del Gigante entre gritos y celebraciones que le pidieron un triunfo en el derby ante Newell’s. Lo concreto es que con estos tres puntos ya se sitúa en la segunda colocación del campeonato: con 17 unidades, se encuentra a un punto del líder River (juega ante Unión esta noche en el Monumental).
