Ocurrió en un edificio ubicado en el centro rosarino, donde delincuentes sustrajeron dinero en la ausencia de sus moradores. No lograron llevarse electrodomésticos y otros objetos de valor porque fueron sorprendidos por el dueño de una de las viviendas quien no logró impedir que huyeran.
Efectivos que patrullaban la zona de Uriburu y Ayacucho, se toparon con ocupantes de un automóvil que huyeron ante el pedido de identificación por parte de la policía. Comenzaron un tiroteo, que finalizó con la detención de dos sujetos y el secuestro de gran cantidad de armas y balas de distinto calibre.