Un operativo con 36 allanamientos simultáneos en distintos puntos de Rosario terminó con siete personas aprehendidas y el secuestro de armas, drogas, vehículos, dinero y dispositivos electrónicos. Las medidas se realizaron en una causa contra la organización vinculada con Hernán “Lichi” Romero, quien cumple una condena de 29 años de prisión.
Los procedimientos estuvieron a cargo del Departamento Complejas de la Policía de Investigaciones (PDI) y contaron con la participación de más de 350 agentes y 100 móviles. También intervinieron grupos de irrupción, personal operativo de diferentes distritos y la División Canes Detectores, con los perros Black y Lenny.
La investigación comenzó en septiembre de 2025 y apunta a una estructura sospechada de comercializar estupefacientes, usurpar inmuebles, cometer amenazas y participar en otros delitos. Según la información oficial, la banda tenía su principal radio de actuación en los barrios Municipal, Nuevo Alberdi y Zona Cero.
- Desde el inicio de la causa se concretaron diferentes procedimientos que permitieron detener a presuntos integrantes de la organización y secuestrar drogas, armas y vehículos. Los 36 operativos realizados ahora constituyen una nueva etapa de la investigación.
Durante las requisas fueron incautados 49 teléfonos celulares, dos tablets, una computadora portátil, un revólver, una escopeta calibre 16, una réplica de arma de fuego y municiones de distintos calibres. También se encontraron cinco balanzas, elementos para el fraccionamiento de drogas y sustancias presuntamente utilizadas para el corte.
El material secuestrado incluye además 64 envoltorios con marihuana, dos trozos compactos y otro paquete con 2,4 gramos de la misma sustancia. Los agentes también incautaron 3.011.570 pesos, un automóvil, dos motocicletas y documentación considerada de interés para la causa.
Por disposición de los fiscales Ignacio Hueso y Brenda De Biassi, fueron aprehendidos Carlos F., Andrea F., Alejandra J., Vanina G., Antonela P., Axel T. y Maira G. Todos fueron trasladados a la sede de la PDI. Un adolescente de 17 años también fue llevado a dependencias policiales junto con uno de sus progenitores para completar su identificación, de acuerdo con lo dispuesto por la Justicia. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas medidas.

