Rosario Central consiguió un triunfo clave en el Gigante de Arroyito al imponerse por 1-0 ante Libertad por la cuarta fecha del Grupo H de la Copa Libertadores. En un partido cerrado y de pocas situaciones, el equipo de Jorge Almirón encontró el gol en el segundo tiempo y dio otro paso importante hacia la clasificación a los octavos de final.
El Canalla asumió el protagonismo desde el inicio, con mayor posesión y una búsqueda constante por las bandas, donde Ángel Di María y Jaminton Campaz se mostraron como los principales generadores de juego, con un buen tándem detrás integrado por Pol Fernández y Vicente Pizarro ante la ausencia de Franco Ibarra. El equipo de Jorge Almirón intentó lastimar con centros y movilidad en ataque, con Alejo Véliz como referencia, aunque le costó traducir ese dominio en situaciones claras ante una defensa paraguaya firme y muy atenta en la marca sobre Di María.
A pesar del control territorial local, Libertad mostró que podía lastimar en acciones puntuales. Un tiro libre de Iván Ramírez que se le escurrió entre las manos a Jeremías Ledesma y dio en el travesaño encendió las alarmas, mientras que otra llegada profunda de Alexis Fretes obligó al arquero a responder con una rápida intervención con los pies en el primer palo. El conjunto paraguayo apostó a un planteo más directo, con pelotas largas y aprovechando las acciones de balón detenido.
Con el correr de los minutos, el partido se volvió más friccionado y cortado, con mucha disputa y roces en la mitad de la cancha. Central insistió con centros y aproximaciones, y tuvo una de las más claras en una jugada individual de Di María eludiendo rivales que derivó en un potente remate de Campaz que salió desviado. Libertad, en tanto, ganó terreno en ese tramo a partir de su juego aéreo y las pelotas paradas, emparejando el desarrollo.
La jugada clave de la etapa llegó a los 38 minutos, cuando Véliz protagonizó una gran corrida por derecha, se metió en el área y fue derribado en el momento de definir. Tras la intervención del VAR, el árbitro brasileño Wilton Sampaio sancionó penal. La ejecución quedó en los pies de Di María, pero el arquero visitante Rodrigo Morínigo se lució: le tapó el toque cruzado y también el rebote, sosteniendo el cero y frustrando la ventaja del equipo de Almirón. ‘Fideo’ había anotado los últimos 17 penales que había ejecutado, entre su último paso por el Benfica portugués y su actualidad en Arroyito.
El cierre del primer tiempo dejó un panorama equilibrado. Central fue el que más intentó y manejó la pelota, pero mostró dificultades para romper el bloque defensivo rival y dependió en exceso de las individualidades. Libertad, más replegado, encontró sus momentos para inquietar y terminó sosteniéndose en la seguridad de su arquero. Un desarrollo parejo, con tensión, pocas chances netas y una oportunidad clara desperdiciada desde los doce pasos.

En el complemento, el DT Almirón mandó a la cancha a Enzo Copetti en reemplazo de Campaz y alteró el esquema ofensivo en busca del gol y de más altura en un escenario con muchos centros. No dejó de llamar la atención la salida del wing colombiano, uno de los puntos altos del semestre a pesar de sus intermitencias.
El inicio del segundo tiempo mostró a un Central impreciso, con dificultades para generar juego asociado, mientras que Libertad se animó a adelantar líneas y empezó a pisar campo rival. Un centro desde la derecha derivó en una chance clara para Aguilar, cuyo remate se desvió y pasó cerca, en uno de los momentos de mayor peligro del conjunto paraguayo.
Cuando el partido atravesaba su tramo más chato, el Canalla encontró la ventaja. A los 56 minutos, tras un córner ejecutado por Di María, la pelota cayó en el área, hubo una serie de rebotes e Ignacio Ovando apareció en el segundo palo para empujarla y poner el 1-0. Fue un gol de insistencia más que de elaboración, pero clave para destrabar un desarrollo cerrado.
A partir de la ventaja, el partido cambió de lógica. Libertad se vio obligado a salir en busca del empate y dejó espacios que Central intentó aprovechar de contraataque. Copetti tuvo una chance clara tras un pelotazo largo, pero resolvió mal cuando contaba con opciones de pase. Más tarde, una buena combinación entre Di María y Emanuel Coronel terminó con un remate del chileno Pizarro que fue bloqueado cuando tenía destino de gol.
Con el correr de los minutos, Almirón ajustó el equipo con los ingresos de Alexis Soto y Federico Navarro para reforzar la estructura defensiva y el mediocampo. También entró, en esa línea, el experimentado Carlos Quintana. Central se replegó algunos metros, priorizó el orden y administró la ventaja sin exponerse demasiado, mientras Libertad insistía con centros y remates lejanos que no lograron incomodar con claridad a Ledesma.
En el tramo final, el desgaste físico se hizo notar. Aun así, Central controló el ritmo del partido, cerró los caminos y sostuvo la diferencia sin sobresaltos. El 1-0 terminó reflejando un segundo tiempo donde el equipo rosarino fue práctico, golpeó en el momento justo y luego supo manejar el resultado con oficio.
El triunfo dejó a Central en una posición inmejorable dentro del Grupo H, consolidando su condición de líder e invicto. A falta de dos fechas, el equipo de Arroyito quedó muy cerca de asegurar su lugar en los octavos de final, confirmando su solidez en el plano internacional y su crecimiento partido a partido.
